Polémica en Sevilla

Kiko Rivera e Irene Rosales, a juicio por supuesto trato de favor en un hospital

Cuando el Dj sufrió un ictus en 2022, tuvo vigilantes en su puerta. En su habitación para tres, estaba solo y salió escoltado del centro al recibir el alta

Kiko Rivera e Irene Rosales
Kiko Rivera e Irene RosalesInstagram

La vida dio un giro inesperado para Kiko Rivera e Irene Rosales el pasado verano, cuando se anunció el final de su historia de amor. Atrás dejaban 11 años de relación y dos hijas en común, así como un sinfín de tramas en la crónica social. Han sido muchos los conflictos que han afrontado juntos formando equipo, pero también los que están esquivando ahora en solitario y en brazos de otros amoríos. Pero el pasado regresa con ganas de crearles más problemas. Y es que la ahora expareja tendría una cita en los tribunales para aclarar un asunto en el que ambos ocupan el banquillo. El 28 de mayo se verán con el juez.

Nada tiene que ver este entuerto con el anunciado este martes. En ‘El tiempo justo’ se desveló que el buen rollito que un día existió entre ambos tras separarse, se ha echado al traste por un inesperado cambio de opinión del Dj. Él apostó por ceder la custodia de sus dos hijas a su ex y acomodarse en un régimen de visitas. Ahora se desdice y apuesta por una custodia compartida e Irene no está a favor. Su divorcio será contencioso. Pero no será esta la única cita que tengan en los tribunales. Al menos antes de enfrentarse el uno contra el otro frente a un juez, deberán aunar fuerzas de nuevo para defenderse de una fea acusación.

Kiko Rivera e Irene Rosales, juntos frente al juez

El exmatrimonio está ahora preocupado por el porvenir de sus hijas y cómo llegar a un acuerdo que beneficie a ambas partes. Pero este futurible entuerto judicial, que Irene Rosales ha negado y que él ha dejado pasar sin pronunciarse, no es el único problema en los juzgados. Ya tienen fijado en el calendario una cita para el próximo 28 de mayo en Sevilla, donde se tratará qué hay de cierto en las acusaciones de haber recibido un presunto trato de favor. Todo por lo sucedido en el Hospital Virgen del Rocío de la capital hispalense en el que fue ingresado cuando sufrió un ictus y su vida estuvo en serio peligro en 2022.

Kiko Rivera
Kiko RiveraGtres

Pues al parecer, tal y como denuncia uno de los vigilantes de seguridad del propio centro, la atención al hijo de Isabel Pantoja fue privilegiada. Al menos sí al compararla con la de otros pacientes que acuden al hospital. Juan Carlos Jiménez, como así se llama el denunciante, ha hablado con ‘El tiempo justo’ para explicar su queja. Radica no solo en que el Dj pudo disfrutar de una habitación en exclusiva para él solo, un privilegio que nadie más puede disfrutar. También el hecho de que se extremasen las medidas de seguridad en su habitación para que estuviese lo más cómodo y tranquilo posible durante su estancia hospitalaria.

“Ponen a todos los vigilantes que estamos de turno a controlar esa habitación”, destaca el encargado de la seguridad del hospital. “Todo lo que son las urgencias se queda sin controlar porque estamos pendientes de esa habitación”, denuncia. Aquí radica parte de su enfado al considerar que hubo supuesto trato de favor que perjudicaba a otros pacientes. Sobre todo por las comodidades como Vip que se pusieron al servicio de Kiko Rivera. Entre ellas, sacar de la habitación presuntamente a quien estaba destinado a compartirla con él: “Son de tres o dos personas, nunca hay solo una persona. Le quitaron a una persona y se lio la de Dios”.

Su cabreo viene especialmente porque se le recriminó a los vigilantes de seguridad que entrasen en la habitación periodistas. Al menos sí aquellos que acudían como amigos íntimos de Kiko Rivera y la familia, como Luis Rollán: “Nos echaron la culpa a nosotros como si hubiésemos colado a los periodistas. A dos compañeros les sancionaron con quince días de empleo y a mí me despidieron porque se supone que yo era el más responsable de todos”. Ahora el asunto se aclarará en los juzgados, analizando si hubo presunto trato de favor con Kiko Rivera y si el despido del vigilante tiene razón de ser. El vigilante reclama contra el hospital, no tanto contra el ex de Irene Rosales y pide “el dinero que no pagaron y que me reincorporen y nos devuelvan los tres años que llevamos con litigio”.