
Confesiones íntimas
Marta López reflexiona sobre los orígenes de su anorexia y cómo controla ahora el trastorno
La mujer de Kiko Matamoros cayó en las garras de los desórdenes alimenticios con tan solo 13 años, cuando su cuerpo comenzó a experimentar cambios
- Marta López se hace el mejor regalo posible como mujer segura de sí misma
- Marta López explica por qué no tiene hijos con Matamoros
- El sueño cumplido de Kiko Matamoros: una cena familiar con su mujer y (casi) todos sus hijos
- Kiko Matamoros se sincera: "Recaí durante unos días en las drogas, pero ahora estoy limpio"

Coincidiendo con su cumpleaños, Marta López Álamo quiso hacerse uno de los mejores regalos de su vida. Ella misma se lo obsequiaba para reconciliare consigo misma y poner en orden todo lo que siente. Muchas inquietudes que han surgido en su vida y frente a las que no siempre ha sabido reaccionar a tiempo. Ahora, con la madurez que le ofrecen los años y la experiencia, ha querido lanzar una serie de seis capítulos en YouTube en el que pone el foco en su vida más íntima. No aquella que comparte con Kiko Matamoros, sino esa en la que ella es la auténtica protagonista. Es ahí cuando ha vuelto a poner sobre la mesa su lucha contra la anorexia.
La influencer quiere darse a conocer como nunca antes al público. Quiere mostrar su fragilidad y vulnerabilidad, para demostrar también lo fuerte que es tras haber superado muchos obstáculos. Ya no busca que otros la validen, pues ya tiene la certeza de que el valor se lo otorga ella misma. Pero antes sí que vivía bajo el yugo del qué dirán y la tiranía de encajar en cánones de belleza irrealmente impuestos. Así cayó en las garras de desórdenes alimenticios, teniendo una relación traumática con su propio físico.
La lucha de Marta López para superar la anorexia
La esposa de Kiko Matamoros se ha sentido víctima del reflejo que le devolvía el espejo. Los desórdenes de la conducta alimenticia pueden tener muchas causas o una mezcla de varias, pero Marta lo atribuye a su exagerada autoexigencia, al deseo de ser cada vez mejor y rozar la perfección que le condenaba a la infelicidad. Y es que ella no comenzó con la anorexia porque no estaba conforme con lo que le mostraba el espejo, sino por un constante deseo de agradar y ser aceptada por los demás. Su problema radicaba en la baja autoestima que atesoraba.
Una errónea apreciación sobre su valor le hizo creer que debía esforzarse el doble para estar a la altura y merecer el cariño y la atención de terceros. Eso trastocó sus esquemas y entró en la peligrosa rueda de la anorexia nerviosa. Se la diagnosticaron con tan solo 13 años, cuando ya estaba siendo víctima de bullying: “En el colegia se metían conmigo por ser alta y delgada, aunque yo nunca lo asumí tampoco como un tipo de bullying”. Su mente tiende a protegerla del dolor del pasado minimizando lo sufrido, aunque arrastra secuelas de lo vivido.
Logró superar la anorexia nerviosa, pero este enemigo siempre le acecha. Especialmente cuando debe enfrentarse a la opinión de terceros, aunque éstos no tengan una maliciosa intencionalidad. Su sobreexposición mediática le puso contra las cuerdas, pues todos tenían una opinión sobre ella y no dudaban en plasmarla en público. Esto le afectó y le sigue afectando, aunque ha aprendido a convivir con cierto nivel controlado de odio ajeno e injustificado. De ahí que siempre promueva el silencio sobre el cuerpo ajeno y reservarse la opinión al respecto para cuando se la preguntan expresamente. “Nunca sabes lo que puedes desencadenar en la mente de cada persona. Cada persona es un mundo y tienen sus traumas”.
Por fortuna, Marta López se siente orgullosa de poner de relieve que lleva 12 años sin recaer. En su caso atribuye su triunfo a que no tenía un problema real con la comida, sino que la raíz de su conflicto alimenticio estaba en su autoexigencia para ser perfecta. Y es que reflexionando sobre esta cuestión en su último vídeo de YouTube, considera que ella no criticaba su físico y aceptaba su cuerpo como era. Pero, en la adolescencia, cuando su cuerpo comenzó a perfilar curvas de mujer. Los comentarios sobre su cuerpo la afectaron hasta convertirse en una obsesión y a castigarse de manera inconsciente, pero rutinaria.
✕
Accede a tu cuenta para comentar


