
D.E.P.
Muere el padre de Fernando Tejero, patriarca de una familia dedicada al toro, la política y la interpretación
Antonio Tejero ‘Pescaderito’, novillero, falleció ayer en Córdoba

La familia Tejero está de luto. "Pescaderito", novillero en su juventud y padre del popular actor Fernando Tejero, ha fallecido dejando tras de sí una extensa familia y una vida estrechamente vinculada al mundo del toro. Su figura fue fundamental para inculcar en sus hijos una pasión que acabaría marcando el destino profesional de varios de ellos, aunque cada uno tomó caminos muy distintos.
Nacido en Córdoba, Antonio Tejero formó parte del ambiente taurino de la ciudad durante su juventud. Llegó a actuar como novillero, una experiencia que caló en su familia. Aquella pasión por la tauromaquia se trasladó a su hogar y a la educación de sus hijos, que crecieron rodeados de ese universo cultural y profesional.
Entre ellos destaca especialmente el actor Fernando, uno de los rostros más reconocibles de la televisión y el cine español. Su trayectoria en la interpretación lo ha convertido en una figura muy popular, con una carrera marcada por el humor y los personajes cercanos al gran público.

Sin embargo, el camino artístico no fue el único que siguieron los hijos de Antonio Tejero. Otro de ellos, José María Tejero, ha estado ligado al mundo taurino. Durante más de tres décadas trabajó como banderillero, formando parte de las cuadrillas de figuras del toreo como Morante de la Puebla, Manuel Benítez, Julio Aparicio y Enrique Ponce. Tras 33 años en activo, se retiró del ruedo en el anfiteatro de Arlés, en Francia, con el cuerpo marcado por varias cornadas, símbolo de una vida dedicada al toreo.

Ese mismo hijo dio posteriormente el salto a la política, primero vinculado a Vox y más tarde como candidato del partido Libres en Córdoba. Su entrada en la vida pública respondió, según él mismo explicó a LA RAZÓN, al deseo de defender la tauromaquia y los intereses de quienes viven de ella, así como de reivindicar determinadas posiciones políticas desde el flanco derecho.
A pesar de las diferencias ideológicas dentro de la familia, el propio José María Tejero ha subrayado en distintas entrevistas que la relación con su hermano actor siempre ha estado marcada por el respeto y el afecto. “El amor fraternal está por encima de cualquier ideología”, expresó en nuestra entrevista.
Habló también de su infancia en Córdoba. “Todos mis recuerdos están en esta ciudad. Tuve una infancia feliz junto a mis amigos y hermanos, jugando a todas horas en la calle. Con poco lo teníamos todo. Casi todas las familias eran numerosas y teníamos presente el valor de la amistad, la lealtad y el respeto a los mayores”.
El propio Antonio Tejero fue, según su hijo, quien transmitió en casa el amor por las tradiciones. Antes de José María, otro de los hermanos, Antonio, también había seguido esa senda dentro del mundo taurino, lo que convirtió al padre en una referencia para los hijos que decidieron vestir el traje de luces o formar parte de las cuadrillas.
Con su fallecimiento desaparece el patriarca de una familia singular, capaz de conciliar trayectorias tan distintas como la interpretación, la tauromaquia o la política. Todas ellas, sin embargo, tienen en común la figura de un padre que transmitió la pasión de vivir a los suyos.
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