Viajes
Vacaciones a cuerpo de influencer: Tomás Páramo, María G. de Jaime y su divino ascenso al paraíso en la tierra
Los creadores de contenido, muy religiosos, no han tenido que esperar al Rapto para disfrutar de un trocito de cielo terrenal. A la entrada no les espera San Pedro, sino una factura de cerca de 20.000 euros
“Deseo otra vida que no tengo”, decía Tomás Páramo la semana pasada, en una inesperada confesión con la que venía a expresar que no es oro todo lo que reluce en la vida del influencer. Pues bien, servidor mismo se propone para un intercambio, aunque dure solo un par de semanas. Sobre todo ahora, que el creador de contenido y su familia -su mujer María García de Jaime y los tres hijos que tienen- han huido del tren de borrascas que asola la península desde hace ya no sé cuánto tiempo para disfrutar de un pedacito de paraíso en la tierra, ¡con sol incluido!
Muy religiosos, el sacro matrimonio no ha tenido que esperar al Rapto para disfrutar de su divino ascenso al reino de los cielos, aunque en la puerta no les esperaba San Pedro, sino una factura que puede ascender a los 20.000 euros. Páramo y García de Jaime se encuentran en el complejo de lujo Heritance Aarah de Maldivas, un espacio creado y pensado para el disfrute. Una suerte de Jardín de las Delicias al que incluso los más devotos pueden entrar sin remordimientos.
Un lugar obscenamente idílico en mitad del Índico donde el cuerpo empieza a desintoxicarse de cortisol: playas de arena tan blanca que parecen editadas, villas sobre el agua con vistas que el resto de los mortales solo vemos en el fondo de pantalla de nuestros ordenadores y actividades que van desde masajes divinos hasta bucear con tiburones -los de verdad, no los de Castellana-.
“Esto es más que un sueño hecho realidad y alucino cada vez que me paro a pensarlo”, comenta ahora un Páramo más alegre y optimista ante la vida, ¡como para no serlo ante semejante escenario!
La excusa para semejante viaje ha sido el 30º cumpleaños de la pareja, que apenas se llevan unos días de diferencia: “Empieza nuestra aventura en el paraíso (...). Un viaje que estamos seguros de que no olvidaremos nunca”.
Desde luego, no es una escapada que uno borre fácilmente de su memoria. No solo por los paisajes y lujos que ofrece el complejo hotelero, sino por la elevada factura que haría un tamaño agujero en las cuentas de cualquiera. Como anticipábamos antes, una semana en el Heritance Aarah para dos adultos y tres niños puede costar entre 14.000 y 25.000 euros, dependiendo de categoría, extras y suplementos familiares. Y eso sin contar que los resorts maldivos son expertos en añadir “pequeños detalles” al final de la factura como impuestos del 23,2 %, cargo de servicio del 10 % o traslados en hidroavión, que se suman al precio base.
Eso sí, es posible que el matrimonio se haya ahorrado un buen pellizco al hacer publicidad en sus redes sociales. Las vacaciones a cuerpo de rey son cosa del pasado, ahora se llevan más a cuerpo de influencer.