Nominado
Víctor Manuel, a los 78 años, ante su primer Goya: sereno y agradecido
El cantautor asturiano Víctor Manuel opta por primera vez al Premio a Mejor Canción Original por "Y mientras tanto, canto", tema de la película "La cena"

Víctor Manueles memoria viva de la canción de autor en español. Narrador de historias cotidianas, cronista sentimental de varias décadas y, ante todo, un artista que ha hecho de la música una forma de compromiso con la vida. A sus 78 años se enfrenta a su primera nominación a los Premios Goya. El cantautor asturiano opta al galardón a Mejor Canción Original por “Y mientras tanto, canto”, tema central de La cena, dirigida por Manuel Gómez Pereira. La película, ambientada en la posguerra franquista y con ocho nominaciones, ha situado a Víctor Manuel en un escenario cinematográfico que hasta ahora le había sido ajeno.

Resulta paradójico que su nombre haya permanecido durante décadas fuera del radar de la Academia. Compuso canciones para el cine cuando aún no existían los Goya y, cuando estos se crearon, la categoría musical no estaba contemplada. En un año en el que las nominaciones reflejan cierta brecha generacional, su candidatura destaca por el peso de un veterano que irrumpe por primera vez en la carrera por el “cabezón”.
Duros competidores
En declaraciones a Europa Press, el artista ha expresado su gratitud por el apoyo recibido: “Siento que hay mucha gente que se ha alegrado por mi nominación, tanto cercana como lejana, y eso que la canción no es nada conocida; bueno, dentro de la película sí, y gracias a que está funcionando muy bien en taquilla”. Con ironía, reconoce también haber olvidado votar en su propia categoría como académico.
En la misma categoría figuran nombres como Leiva, Alba Flores y Silvia Pérez Cruz, entre otros. Aun así, Víctor Manuel se muestra prudente respecto a sus posibilidades: “Somos cinco nominados, cualquiera puede ganar”, afirmó recientemente en Toledo, donde insistió en que afronta la cita “muy contento” y dispuesto a disfrutarla junto al equipo de la película.

Interpretada en el filme por Nora Hernández, la canción suma fuerza al relato histórico que propone la cinta. De lograr el premio, el reconocimiento tendría una doble dimensión. En lo personal, supondría un homenaje tardío a su vasta carrera. En lo profesional, consolidaría su legado al estrechar definitivamente el vínculo entre su trayectoria musical y el cine español.
Agradecimientos
El propio Víctor Manuel ha señalado que, de ganar, agradecerá el premio a su hijo David San José. También ha aprovechado sus intervenciones públicas para reivindicar cuestiones sociales, como la importancia de la educación infantil en Gaza, reafirmando la dimensión cívica que ha acompañado siempre su obra.
Sereno y reflexivo, el cantautor mantiene intacto el carácter que ha definido su carrera. Gane o no, la nominación constituye ya un hito. Más allá de la estatuilla, el verdadero premio es la confirmación de que su talento, a los 78 años, sigue encontrando eco.
Ana Belén, compañera artística y vital
La biografía de Víctor Manuel no se entiende sin su esposa Ana Belén. Desde los años setenta forman una de las parejas más sólidas y reconocidas de la cultura española. Su vínculo ha sido sentimental y creativo. Han compartido escenarios, giras, discos y proyectos cinematográficos, convirtiéndose en un referente artístico y generacional.

Más allá de la vida privada, Ana Belén ha sido una interlocutora constante en lo profesional y en lo ideológico. Ambos han defendido posiciones similares en el ámbito social y político, construyendo trayectorias paralelas que en numerosos momentos se han reforzado mutuamente.
Sobre la nominación al Goya, Ana Belén ha señalado que su marido la vive “de manera absolutamente tranquila y relajada”, en contraste con la intensidad con la que ella misma afrontaría una situación similar. También ha mostrado sin ambages su apoyo a la película: “Yo voy a barrer para mi tejado. Es estupendo que una comedia esté nominada a los Goya”, afirmó, celebrando que el género compita en unos premios habitualmente dominados por el drama.
Sus hijos han crecido en un entorno artísticamente fértil. David San José ha desarrollado su carrera como compositor y director musical, colaborando en diversos proyectos, incluidos algunos familiares. Víctor Manuel ha destacado en distintas ocasiones la complicidad profesional que mantiene con él y la importancia de su criterio artístico.
Por su parte, Marina San José ha escogido su propio camino como actriz en teatro y televisión. Ambos han sabido forjar caminos autónomos, sin quedar reducidos a la condición de “hijos de”, algo que el propio Víctor Manuel ha valorado públicamente.