Fran Álvarez, superviviente

Belén Esteban, el año pasado en la boda de su representante, Toño Sanchís,  acompañada de su ex marido, Fran Álvarez
Belén Esteban, el año pasado en la boda de su representante, Toño Sanchís, acompañada de su ex marido, Fran Álvarez

El ex de Belén Esteban, Fran Álvarez, podría participar en el programa «Supervivientes» y no es una inocentada, aunque estemos en vísperas de tal festividad. Es lo que pronostican y cuentan las personas que, supuestamente, conocen la noticia. Resulta impactante, y casi de auténtico infarto, después del culebrón protagonizado por Rosa Benito y Amador Mohedano al descubrirse que sólo fue un montaje, otro, la idea de llevar sus alianzas a la hoguera para intentar purificar un ayer con un hoy desesperanzador.

Aunque Pilar Yuste, representante de Fran Álvarez, asegura «no saber nada, ya que hasta mediados de enero no se prepara el casting» en el que, posiblemente, veamos al renacido Padre Apeles –¡vaya por Dios, cómo le gusta el candelero!– y a Chiqui. Parece un adelanto de la parada de los monstruos, siempre televisivamente hablando. Los soponcios y los rifirafes están asegurados con un reparto así encabezado, al que también se apunta la desdeñada Olvido Hormigos –otra que tal baila– y hasta podríamos ver a Marisa «la del chándal», quizá intentando emular lo que logró Rosa Benito cuando su éxito y victoria propiciaron los celos profesionales de Amador. Podemos prepararnos para esta especie de renacida verbena de la Paloma con populares de toda catadura. Me la imagino, y a la ex concejala de Yébenes, donde están listos para la quema como en tiempos de la Inquisición.

Buen prólogo navideño de unas fiestas que Paloma San Basilio rematará el día de Reyes en el Teatro Real. Un alto en el camino de su grandiosa gira, como el establecido por el actor y director Santiago Segura en el rodaje de «Torrente», también pasarela del celtiberio show tan de los años 80 llevado al paredón por Carandell. Al reparto han incorporado a Jesulín de Ubrique, acompañado de María José Campanario en más camelo que cameo. Se une su cuñada Beatriz Trapote y, por si fuera poco en este catálogo de excelencias nacionales, un Víctor Sandoval que dejó Sitges, los arroces y la protección del restaurante Kansas, que le servía gratis a pie del Hotel Calipolis. Son emblemas de la Blanca Subur, tan querida por Miguel Utrillo y Ramón Casas, la tierra natal de Mingote –ahora con sus dibujos en varias subastas de Navidad; salen a 150 euros cada uno–. Es una población vecina a Barcelona en la que mucho retocé los lunes de descanso semanal cuando Lina Morgan y «Vaya par de gemelas» abarrotaban el Teatro Apolo de las alegres chicas. Allí aplaudió la soprano Montserrat Caballé, que el próximo día 3 ofrecerá un concierto bajo el gótico de Santa María del Mar –la catedral que supera a la titular menos auténtica por esbelta y bella– con su hija Montsita y un cantante recién descubierto por Carlos Caballé tras oírlo en «La Voz». Se llama Galán y es un tenor que esperanza a quien no sólo apoyó los primeros años de su hermana y también descubrió a José Carreras o hizo que Joan Pons fuese barítomo. Es un lince para olfatear figuras, como Carmen Martínez-Bordiú y Luismi, su multimillonario chatarrero, en revivir el ayer recuperando los «flamenquitos» caseros puestos en bandeja en sus dominios de Parla. Pasman a la alta sociedad, que no sólo está asombrada de que Francisco Franco jr. ya lo considere su cuñado, sino que su esposa Mirian celebre estas juergas de Arza y Toma. Y, para rematar, me cuentan que Tamara Falcó acude cada semana a ponerse en forma con Maribel Yébenes. Nada le costará superar a su hermana, la siempre perfecta Ana Boyer.