El Govern planea denegar el permiso para las manifestaciones antisistema

Poco tiempo después de acceder al cargo, el conseller de Interior, Felip Puig, anunció que «la impunidad antisistema» se ha acabado. Con sus declaraciones de ayer, en sendas entrevistas concedidas a la emisora Rac 1 y TV3, Puig demostró que va en esta línea.

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El conseller anunció que quiere prohibir las manifestaciones de grupos antisistema que cuenten con antecedentes. Puig anunció esta medida un día después de que la protesta alternativa y antisistema del 1 de mayo acabara con quince detenidos, catorce Mossos d'Esquadra heridos leves y graves destrozos en el mobiliario urbano, incluyendo pedradas a viandantes y destrozos públicos.

El conseller señaló que la intención de su departamento es denegar el permiso de manifestación a aquellas organizaciones que «hayan tenido actitudes incívicas, alterando y atentando contra el orden público». Respecto a los altercados de la protesta del domingo, Puig señaló que «instruiremos un expediente administrativo a los organizadores, porque no han garantizado el sistema de orden público».

Mano dura
El titular de Interior añadió que de ahora en adelante «tomaremos nota y estudiaremos con exigencia y rigidez cualquier iniciativa que estos grupos quieran impulsar, y que se podrían prohibir». Puig reconoció el derecho a manifestarse de cualquier ciudadano, pero avanzó que Interior actuará «con todo lo que permita el ordenamiento jurídico contra aquellos que lo hacen al margen de la convivencia, para garantizar el patrimonio público y privado».

Por su parte, los Mossos confirmaron que cinco de los quince detenidos son extranjeros, dato que pone sobre la mesa el efecto llamada de Barcelona como capital del movimiento «okupa» europeo. La Policía Autonómica señaló que en la manifestación intervinieron martillos de escalada, mochilas con piedras, líquido inflamable, bengalas, material pirotécnico y otros objetos.

Los detenidos tienen edades entre los 19 y los 43 años y cinco de ellos tienen antecedentes por hechos similares. A los arrestados se les imputan los delitos de desórdenes públicos y atentados contra los agentes de la autoridad, por presuntamente causar durante los incidentes los siguientes daños: rotura de cristales en once entidades bancarias, en dos concesionarios, tres comercios y una portería particular, quemar cinco contenedores y un vehículo, y romperle los cristales a otro. Además, se les podría imputar un delito de amenazas por quemar un muñeco con la imagen del president de la Generalitat, Artur Mas, a pocos metros de su casa.

«Controlamos los mensajes de las mezquitas»
Felip Puig aseguró ayer que controlan los mensajes que se lanzan en las mezquitas catalanas, donde, según él, desde hace tiempo «no se dicen cosas que alteren el orden público ni la legalidad». El conseller de Interior puntualizó que no saben «qué se puede decir en otros reductos o grupos» cuando se acaban las prédicas públicas. Puig se mostró favorable a la expulsión de los imanes que hagan apología del terrorismo. Tras la muerte del líder de Al Qaeda, Osama Bin Laden,admitió que están en alerta y que puede haber alguna reacción pero que tienen «las antenas bien puestas».