Empresa ética por Fernando Chornet

La Razón
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Las crisis conllevan oportunidades. En chino, el símbolo «crisis» se consigue juntando los ideogramas «peligro» y «oportunidad». Mientras que unas empresas cierran ante la tesitura económica actual, otras se renuevan para poder sobrevivir y ser más fuertes en el futuro. Desafortunadamente, muchas empresas están actuando de una manera poco ética al aprovecharse de la crisis para hacer una «limpieza» entre sus empleados. Según los últimos estudios, hay cuatro factores con los que se puede medir la ética de una empresa.

Universalismo frente al relativismo. Tratar a todos los empleados que estén en las mismas condiciones por igual, sin dejarse llevar por los favoritismos. Esto no implica que todos los trabajadores hayan de cobrar lo mismo y tener las mismas prerrogativas, sino que todos los que hagan la misma función, con el mismo rendimiento, deben de ser tratados igual.

Pragmatismo frente a competencia de valores. No hay un valor mejor que otro. La empresa no ha de imponer sus valores a sus empleados bajo amenaza de despidos. Es mucho más ético y más práctico tratar de buscar empleados que ya concuerden con sus valores o al menos que no choquen con ellos.

Diálogo frente a competición. Una empresa que favorezca que sus empleados hablen entre ellos y que resuelvan sus diferencias en lugar de solamente primar, apoyar y dar la razón al empleado que más rinda será más ética que la empresa que promueva la competición por encima de todo. El dialogo ha sido la base de la ética desde Sócrates e incluso viene recogido en el dicho popular «hablando se entiende la gente».

Y por último, prudencia. Prudencia antes de tomar una decisión a la ligera o hacer un negocio arriesgado. Una empresa está formada por personas en una dependencia mutua. La compañía depende de sus trabajadores de la misma manera que los trabajadores dependen de ella. Por lo tanto la empresa, antes de tomar una decisión, debe tener en cuenta que los puestos de trabajo de sus empleados pueden depender de ella. Esto no quiere decir que no se hayan de tomar riesgos, pero siempre con prudencia y sin dejarse llevar por las modas o por las burbujas del mercado.