Los sindicatos de acuerdo en trasladar los festivos a los lunes

Sindicatos y patronal apuran el plazo que les ha concedido el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, para alcanzar un acuerdo sobre la reforma del mercado laboral. El jefe del Ejecutivo ha pedido a ambas partes que alcancen pactos que apuntalen la reforma antes del 7 de enero en las materias sobre las que debe pivotar la misma: negociación colectiva, contratación, absentismo laboral, solución extrajudicial de conflictos, empresas de trabajo temporal y formación.

Momento de la entrevista de la ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez, con el líder de la CEOE, Juan Rosell
Momento de la entrevista de la ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez, con el líder de la CEOE, Juan Rosell

MADRID- En algunas de estas cuestiones se ha avanzado de forma notable. Así, hay acuerdo sobre la propuesta realizada por la CEOE de trasladar los festivos a los lunes, exceptuando fechas señaladas que todavía no han sido determinadas. Parece claro, no obstante, que el día de Navidad, Año Nuevo, Viernes Santo y el día de Reyes no se moverán de su fecha.

Otros avances
El de los festivos no es el único punto que parece abocado al acuerdo. También están cercanos los pactos en el papel de las mutuas, en el control del absentismo o la solución extrajudicial de conflictos. Sin embargo, se mantienen las divergencias en materia de negociación colectiva y, más aún, de contratación, después de que la CEOE lanzase el debate sobre los «minijobs». Una fórmula que la ministra de Empleo, Fátima Báñez, ya ha rechazado porque, aseguró, «no tiene encaje en la legislación de España». En este punto, la patronal considera vital reducir el número de contratos existentes y la introducción de uno con una indemnización de 20 días por despido procedente, frente a los 45 días actuales, un planteamiento que rechazan las centrales sindicales.

El de los contratos no es el único punto que los empresarios consideran irrenunciable para la reforma. La CEOE exige también desvincular los salarios del IPC para ligarlos más a criterios de productividad e impulsar la flexibilidad interna en las empresas para que puedan adaptarse con mayor facilidad a las necesidades de producción que imponga la coyuntura.

Para conocer cómo marchan las negociaciones, la ministra inició ayer, con el presidente de la CEOE, Juan Rosell, una ronda oficial de contactos con los agentes sociales que finalizará hoy con los secretarios generales de CC OO, Ignacio Fernández Toxo, y de UGT, Cándido Méndez. En la entrevista de ayer también estuvieron presentes el presidente de Cepyme, Jesús Terciado, y el secretario general de la patronal, José María Lacasa.

Situación de las pymes
Durante la algo más de una hora que duró el encuentro, Báñez fue informada no sólo del estado en que se encuentran las negociaciones entre la patronal y los sindicatos, sino también del estado del sector. Los empresarios aprovecharon para exponer a la ministra la «delicada situación» por la que atraviesan las pymes españolas, que constituyen casi el 90% del tejido industrial español y que se enfrentan a importantes problemas de crédito, dadas las tensiones de liquidez de los mercados.

De esta forma, Báñez cumple con la primera de las promesas formuladas en su toma de posesión, el «diálogo permanente» con los agentes sociales. La ronda de contactos tiene, no obstante, algo de inusual, por cuanto es la ministra de Empleo la que ha optado por visitar a los agentes sociales en sus respectivas sedes y no les ha citado en el ministerio. En una conversación con periodistas tras la apertura solemne de la X Legislatura, Báñez explicó que esta salida de guión es un gesto para «devolverles la visita» que las organizaciones realizaron hace unas semanas acudiendo a la sede del PP a entrevistarse con Rajoy cuando aún no había sido investido como presidente.

Aunque el Gobierno considera prioritario aprobar la reforma laboral, algunos expertos como el profesor del IESE José Ramón Pin, no lo ven tan necesario. «Creo que aprobar una reforma laboral ahora ya no es una cuestión tan urgente. Se haga lo que se haga ahora, el paro aumentará de forma importante hasta marzo. Y ante los anuncios de una ligera recesión, también está claro que el empresario no va a contratar si no ve que haya negocio», dice. En opinión de Pin, es mejor hacer esta reforma con tiempo «para que entre en vigor en marzo y los nuevos contratos se hagan sobre esta base, sobre todo de cara al verano, pensando en el tirón de la construcción y el turismo. Diría, incluso, que habría que esperar a que haya más optimismo entre los empresarios», añade.

 

Mejor, bajar cotizaciones
Lorenzo Amor, presidente de la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA), se mostró ayer partidario de una rebaja de las cotizaciones sociales, medida que «tendría mejor resultado» que un abaratamiento del despido. En una rueda de prensa en Jerez, defendió una reforma laboral que facilite la contratación y adopte «mecanismos de flexibilidad» capaces de evitar la destrucción de empleo. Además, recordó que las cotizaciones sociales en España suponen el 40% del importe total de las nóminas, lo que supone estar diez puntos por encima de la UE y se ha convertido en «un obstáculo para la generación de empleo», además de «una puerta abierta a la economía sumergida».