Rajoy lidera la rebelión contra la congelación de pensiones

Presentará mociones en los parlamentos regionales. Propone recortes en RTVE, sindicatos y partidos

Dolores de Cospedal, Mariano Rajoy y Ana Mato durante la Cumbre autonómica celebrada ayer en Génova
Dolores de Cospedal, Mariano Rajoy y Ana Mato durante la Cumbre autonómica celebrada ayer en Génova

MADRID- El cónclave que Mariano Rajoy celebró ayer con sus «barones» sirvió para oficializar la rebelión oficial del partido contra la decisión del Gobierno de congelar las pensiones. Que los sindicatos se preparen, porque el principal partido de la oposición parece decidido a arrebatarles incluso a ellos esta bandera. Rajoy anunció, tras la cumbre autonómica, que votará en el Congreso en contra de esa congelación, exigió una reunión del Pacto de Toledo y anunció también que provocará debates en todos los parlamentos autonómicos al respecto. Eso sí, la responsabilidad de que se rompa el espíritu de ese Pacto de Toledo y que, por tanto, las pensiones entren en el terreno de la confrontación partidista, se la echó en exclusiva a José Luis Rodríguez Zapatero. ¿La razón? Que su plan de recorte del gasto público ha sido «improvisado, impuesto a la sociedad española, es injusto e insuficiente».El PP ha venido defendiendo desde hace meses que la prioridad era el recorte del gasto público. Pero una vez que el Gobierno ha movido ficha, critica las partidas elegidas, por afectar al gasto social, y que esos recortes no vayan acompañados de un plan integral de reformas. Rajoy se quejó de que diez días después de su entrevista en La Moncloa con el presidente, todavía no haya recibido ningún papel sobre la propuesta de reforma del sistema financiero. Y como reformas pendientes enumeró la laboral, la fiscal, la que garantice la unidad de mercado, la energética y la Ley de Estabilidad, así como una racionalización integral del sector público.La izquierda ha criticado que su recorte alternativo de gasto es el chocolate del loro, ya que no tiene la entidad suficiente como para arreglar el problema. Le ha criticado también con el eslogan de que pedía recortes y que cuando éstos se producen, los boicotea. Y su respuesta es que se puede evitar la congelación de las pensiones y ahorrar 1.500 millones de euros con ahorros en partidas como: Cooperación al Desarrollo (400 millones de euros); enmiendas que el PSOE aceptó «in extremis» para aprobar los Presupuestos de 2010 (470 millones); subvenciones a empresarios, sindicatos y partidos (292 millones de euros); televisiones públicas, «empezando por TVE»; supresión de la Vicepresidencia Tercera; supresión del Ministerio de Igualdad y de la Vivienda; fusión de Trabajo y Sanidad; y de Educación y Cultura...» «No son gastos menores porque algunos de estos Ministerios dedican mucho dinero a competencias que ya no son propias, porque las tienen las comunidades», explicó.En un duro discurso hacia el Gobierno, al que acusó de actuar «de manera dictatorial» y de haber convertido a España «en un país bajo sospecha», el líder del PP confirmó, como adelantó LA RAZÓN el pasado viernes, que el PP promoverá una rebaja del sueldo de todos sus cargos públicos en un porcentaje similar (15 por ciento) al que Rodríguez Zapatero ha anunciado para el Ejecutivo y para los altos cargos. Esta reducción salarial se aplicará en comunidades y en ayuntamientos. En estos últimos, el PP buscará el acuerdo conjunto con todas las formaciones con representación. Rajoy no pidió elecciones anticipadas ni amagó con la moción de censura, sólo insinuó al Ejecutivo el camino de la moción de confianza. La reunión de la dirección con los presidentes autonómicos se alargó por el interés de todos los asistentes en tomar la palabra para fijar su posición.