Muere un turista en una reyerta en Lloret de Mar

BARCELONA- Poco podía imaginar el joven escocés de 26 años, que moriría lejos de casa mientras celebraba la despedida de soltero de su hermano. Fue ayer, apunto de despuntar el alba, en una de las calles próximas a la conocida zona de ocio de Lloret de Mar. Falleció de una parada cardiorespiratoria, que la autopsia deberá confirmar, por los golpes recibidos durante una reyerta.

A las 6.25 horas, el Servicio de Emergencias Médicas recibió un aviso. Al llegar al lugar de los hechos, la calle Pintor Josep de Togores del municipio gerundés, los sanitarios encontraron el cuerpo, sin vida, del turista. Trataron de reanimarlo pero fue en vano y sólo pudieron certificar su muerte.

Por motivos que aún se desconocen, dos grupos de jóvenes, uno compuesto por turistas de origen británico y otro por españoles, se enzarzaron a puñetazos y patadas en plena calle después de horas de fiesta. Según testigos, todos mostraban signos evidentes de haber ingerido grandes cantidades de alcohol. Nadie empuñó, supuestamente, ni armas de fuego ni blancas, por lo que la primera hipótesis es que el chico muriese a causa de los golpes recibidos.
Cuando los Mossos d'Esquadra llegaron al lugar, el grupo de españoles había desaparecido. A lo largo del día, agentes de la Policía Autonómica tomaron declaración al grupo que viajaba con la víctima, a los testigos de la pelea y varios trabajadores de la zona para tratar de obtener detalles de lo ocurrido y contar con la descripción de los que huyeron. Al parecer, ambos grupos estaban formados por unas cinco personas. Los escoceses llevaban dos días en Lloret de Mar cuando ocurrió la tragedia.

Al cierre de esta edición no se sabía producido ninguna detención por parte de los Mossos d'Esquadra.

Este nuevo suceso vuelve a empañar la imagen que tanto el Ayuntamiento de Lloret de Mar como la Generalitat tratan de cambiar. Los incidentes en la zona de bares y discotecas de la localidad han sido una constante en esta ciudad costera promocionada hasta hace poco como un destino «bueno, bonito y barato» para pasarlo bien entre jóvenes extranjeros. Precisamente, el Govern ha solicitado a los touroperadores que retiren cualquier información o publicidad que asimile Lloret al denominado turismo de borrachera. Por su parte, el Consistorio aprobó el pasado mes de febrero una ordenanza de civismo y convivencia para poner coto al consumo de alcohol en la calle así como a su promoción por parte de locales y establecimiento nocturnos. La normativa municipal también persigue acabar con la práctica del «balconing» que ya ha acabado con la vida de varios jóvenes que se lanzaban desde la terraza de su habitación del hotel a la piscina del complejo.