Javier Bardem / actor: «No hace falta ir al Sáhara aquí la situación es terrible»

Aunque ya poco se le ve por España, la causa del pueblo saharaui lo ha traído de nuevo por nuestro país. Bardem ha cambiado el traje de Chanel que luce en las alfombras rojas de Hollywood por un turbante bereber, y su residencia en el lujoso barrio de Chelsea, en Londres, por la arena del desierto. Eso sí, en esta ocasión, sin mucha ambición y con el único objetivo de que este conflicto vuelva a la actualidad informativa. «Hemos conseguido hablar de ello. Sería absurdo pensar que podíamos cambiar la escena política, pero sí impulsar un cambio», explicó el actor y productor en este caso de «Hijos de las nubes», un documental dirigido por Álvaro Longoria que expone el conflicto en que se hallan inmersos los saharauis y que los ha llevado hasta la ONU.

«La oportunidad que nos dieron de ir allí fue extraordinaria, no se había planeado. Sentimos muchísima responsabilidad. Tienes 45 segundos para contar el problema. En todo caso, nunca sentí que iba a cambiar nada, era el hecho de poder poner el asunto sobre la mesa y pedirles que hicieran lo que tenían que hacer. Estuvimos ahí para defender los derechos humanos, más allá de la independencia del pueblo saharaui. Fue un momento extraordinariamente emotivo poder llevarlo allí», asegura Bardem, que, junto a Longoria, irá el próximo 29 de mayo a la Unión Europea para exponer este problema.

Consciente de que las actividades altruistas de la gente famosa despiertan en ocasiones cierta suspicacia entre la opinión pública, el actor opta por no entrar en la polémica: «Sería una batalla perdida justificar que desde mi posición haga este tipo de cosas. Los demás tienen todo el derecho del mundo a pensar lo que quieran. En todo caso, siempre digo que antes que actores, fontaneros, empresarios, futbolistas... somos ciudadanos. Tenemos el derecho de mostrar nuestra opinión, en este caso, haciendo lo que sabemos, que son películas para aquellos que le interesen, porque, aunque queremos que todo el mundo la vea, no ignoramos que hay gente que no quiere saber del tema».

Políticamente incorrecto
Pero, ¿qué opinan en Estados Unidos sobre su postura social y político de Bardem? «No soy un experto en nada, simplemente un actor, pero tengo una opinión sobre ciertas cosas, y, a veces, digo algunas que quizá no sean políticamente correctas. Pero allí nunca he oído una voz que me dijera lo que tenía que hacer. Más bien lo contrario. Imagino que también son más benévolos porque soy extranjero», explica. ¿Son, entonces, Sean Penn, George Clonney y Tim Robbins personalidades de Hollywood marcadas con una cruz? «Se les critica, supongo que como en todos los países, pero no hay una caza de brujas en ese sentido. La industria sabe que eres así: si te ayudan a que tengas una carrera, tienen que aceptar lo que llevas contigo. Gracias a Dios, yo estoy rodeado de la gente adecuada», añade Bardem.

Cuesta imaginar, sin embargo, cómo es pasar del que fuera al Kodak Theatre de Los Ángeles para recoger un Oscar a los campos de refugiados en Argelia sin plantearse algún que otro posicionamiento vital. «Lo que pensé al llegar del Sáhara es que soy un bendecido. Hay que ser conscientes de eso y actuar en consecuencia: dentro de lo que uno sepa y pueda, echar una mano. En todo caso, no hace falta irse al Sáhara. Aquí mismo se está viviendo una situación terrible. Quiero pensar que todo derivará en la reconquista de los derechos fundamentales, porque, si no, habrá una revolución mundial. No puede acabar siendo ésta la manera de gobernar», asevera.

Como no quiso significarse políticamente en el conflicto del Sáhara, tampoco quiso hacerlo en la situación española, aunque sí con el 15-M: «Claro que hay que salir a la calle, y más habría que hacerlo. Es la gente la que tiene que recordar que todo esto está mal. Más allá del PP o el PSOE, lo que me preocupa es la tremenda distancia que existe entre gobernantes y sociedad», concluyó el intérprete.

 

Entre su esposa y Ridley Scoot
Su carrera es ya más americana que española. Tras rodar a las órdenes de Terrence Malick («El árbol de la vida») , y con Sam Mendes como el malvado Silva en la nueva película de James Bond «Skyfall», Bardem ha hecho una excepción en su trayectoria actual para volver al cine español con el proyecto de su hermano, «Alacrán enamorado», basado en una novela escrita por el propio Carlos y dirigida por Santiago Zannou. Después, podría regresar a EE UU y Brasil para rodar «Fordlandia», además de participar en la nueva película de Ridley Scott, «The Counselor», basada en la novela de Cormac McCarthy, en la que compartirá protagonismo con su esposa, Penélope Cruz, Michael Fassbender y Brad Pitt.