El maltrato animal aún sale barato

Un juez multa con siete euros al día durante 45 a unos jóvenes que ataron a un coche y arrastraron a una perra. El roce del asfalto la dejó casi sin movilidad

Milagritos, ya recuperada, la semana pasada en Getafe con su padrino Javier Caballero

Madrid- Milagritos llegó al hospital veterinario de Puente Genil (Córdoba) con «quemaduras por rozaduras en todas las extremidades, ingles y cuello, erosión profunda de almohadillas plantares y pérdida de uñas, además de una ligera cojera en la extremidad anterior derecha». Unos jóvenes ataron a la parte trasera de su coche a la perra, de nueve meses, y lo pusieron en marcha. Milagritos gritaba y el asfalto quemaba sus pequeñas patas. Por suerte, una voluntaria de la Asociación Protectora de Animales y Plantas (APAP) La Guarida, la escuchó y fue detrás del vehículo. Los dos vecinos del Barrio Río Oro, sin comprobar si estaba viva o muerta, la tiraron a un contenedor de donde la voluntaria la sacó y llevó de urgencia al veterinario. El tratamiento ha sido muy duro, y según cuenta la presidenta de La Guarida, Nuria Martín, «estamos acostumbradas a ver de todo, pero no nos creíamos que una cosa así pudiera suceder».


Cantidad «irrisoria»
Martín está contenta con la sentencia que, tras el juicio que se celebró el 3 de septiembre, ha condenado al dueño a pagar 315 euros. Sin embargo, «no es suficiente. No han cubierto los gastos veterinarios y la cantidad, 7 euros durante 45 días, es irrisoria», reconoce Martín, quien recuerda que «siendo España el país de Europa que peor trata a los animales, no nos extraña nada». Lo cierto es que el juicio no se hubiera celebrado sin testigos y sobre todo sin la matrícula del coche que apuntó la voluntaria mientras rescataba al can. Con Milagritos en los brazos –«que se retorcía de dolor entre aullidos y sangre»– llegaron incluso a amenazarla con el típico «me he quedado con tu cara». De hecho, hasta «los individuos volvieron a increparla y fue ahí cuando se quedó con el número de matrícula», explica Martín. Milagritos no tenía microchip y, aparentemente, tampoco dueño, por lo que encontraron a R. J. F. gracias a la información del automóvil.

La presidenta de La Guarida comenzó a contar la terrible historia por internet. El estado de salud de Milagritos ha preocupado a gente de toda la geografía española. Javier Caballero, un vecino de Getafe (Madrid) se emocionó y decidió apadrinar a la perra. «No pudo dormir durante tres días, le sobrecogió su caso. Se ha portado muy bien, la ha ayudado muchísimo». Finalmente, Milagritos ha sido encontrado un nuevo hogar Barcelona. Ayer se reunió con su nueva familia, quienes le han dado una auténtica segunda oportunidad. «Lo bueno es que la perra no guarda rencor. Pese al terrible maltrato recibido es supercariñosa con los humanos y no tiene miedo a los coches», dijo Martín.


«Gracias a todos los que la han ayudado»
La presidenta de La Guarida, Nuria Martín, recuerda lo agradecida que está al padrino de Milagritos, el madrileño Javier Caballero y a Nora Cebrián, la mujer que la acogió en su casa hasta que la perra encontró un adoptante. «Sin ellos no hubiera sido posible lo que hemos conseguido, Javier nos ha ayudado a sacarla adelante económicamente y Nora ha cuidado de ella en Madrid», cuenta Martín emocionada. «Ahora Milagritos ya está felizmente adoptada. Con todo lo que ha sufrido y la barbaridad que le hicieron en Puente Genil, se lo merece».