Cheque sin fondos por Javier G Ferrari

La Razón
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Rubalcaba y sus compañeros del viaje a ninguna parte siguen instalados en la estrategia de hacer creer a los ciudadanos que sus siete años y medio de Gobierno no son más que un rumor, pero las encuestas que ponen de manifiesto el fuerte desgaste de Rajoy y su partido, demuestran que los españoles tienen memoria y por eso los socialistas no rentabilizan la caída de cuatro puntos del PP. Con la crisis de Bankia, de la que no es ajeno el gobernador del Banco de España, socialista de pro y amiguete de don Alfredo, la oposición de los 110 escaños que hace ruído como si tuviera más del doble, asegura que apoya al Gobierno en su decisión de nacionalizar la antigua Caja Madrid pero, eso sí, que no tiene ninguna intención de darle un cheque en blanco. Lo que sí hizo el anterior Gobierno hace cinco meses fue entregarle a Rajoy no un cheque en blanco, sino un cheque sin fondos. Un país en la ruina y un sistema financiero que, según ZP era el más fuerte y seguro del mundo, con más trampas que una película de chinos. Ahora el PSOE quiere cargar contra Rodrigo Rato a quien, con la timidez que siempre muestra la derecha para defender a los suyos, pretenden cargarle unas culpas que hay que buscar mucho más arriba. El señor Fernández Ordoñez tenía la obligación de ejercer su papel de vigilante de la ortodoxia y no ha cumplido con su deber. Debería aprender de Rato y no esperar a que termine su mandato para marcharse a su casa, pero en la filosofía del PSOE la palabra dimisión ocupa uno de los últimos lugares y su estrategia ha sido siempre la de echar la culpa al prójimo. Mientras Rajoy intenta cortar la hemorragia de descrédito con medidas drásticas, que el tiempo dirá si son o no acertadas, los perdedores del 20-N, y las andaluzas de marzo aunque sigan en el machito apuntalados por Izquierda Unida, van a dedicarse a lo que hacen mejor que nadie. Poner todos los palos que puedan en las ruedas.