China

Adiós transbordador espacial

Además de comenzar la cuenta atrás del actual sistema de transporte americano hacia la Estación Espacial Internacional, el 2011 es el año del Sistema Solar 

¡Adiós, transbordador espacial!
¡Adiós, transbordador espacial!larazon

Será definitivamente el año de la jubilación de los transbordadores espaciales. El último «shuttle» americano que llevará tripulación hasta la Estación Espacial Internacional (ISS), el «Endeavour», partirá hacia el espacio en el primer trimestre de 2011. Quedan dudas sobre una futura y postrera misión del Atlantis hacia verano, aunque está claro que estos viejos símbolos de la carrera espacial pasarán a formar parte de los museos, como si de arqueología se tratara. Una época que llega a su fin, que deja un vacío y un mar de interrogantes.
La posibilidad de depender de la tecnología rusa para seguir con los viajes a la ISS, aparte de una ironía, preocupa a quienes piensan que esta solución a largo plazo tendrá como consecuencia perder definitivamente el cetro del poder. El programa americano para sustituirlo se encuentra en una interesante encrucijada:mientras que el desarrollo de la cápsula Orión sigue adelante, Obama ha puesto fin al programa «Constellation» que incluía la fabricación de su lanzador, el cohete Ares. Javier Casado, ingeniero aeronáutico y escritor opina que «puede que se termine utilizando un lanzador comercial adaptado, pero el tema está muy verde y me temo que pasen bastantes años antes de que los EE UU vuelvan a tener medios para subir al espacio». Una opción para ahorrarse el billete de los rusos es comprar los asientos a las empresas privadas nacionales, que podrían prestar servicios tipo taxi. El éxito más reciente lo protagonizó la sonda Dragon de SpaceX lanzada con éxito desde Florida. La agencia espacial americana tiene un contrato firmado desde hace dos años dentro del programa de Servicios de Transporte Comercial Orbital (COTS).
Y mientras la Administración americana se debate entre subcontratas y alquileres, China está cada vez más cerca de contar con su primera estación espacial. Para 2011 prevé el lanzamiento del laboratorio Tiangong-1 y la nave no tripulada Shenzhou-8. Su intención es que en 2012 lleguen los primeros inquilinos al Tiangong-1. Por su parte, Europa busca aún su propio sistema de navegación por satélite para dejar de depender del GPS americano. En 2011, los satélites Giove-1 y Giove-2 de la constelación Galileo partirán hacia su órbita, según estimaciones de ESA.

Escudriñar el Universo
El año que entra será el del Sistema Solar y el grueso de las misiones americanas van encaminadas al conocimiento de nuestra galaxia. El segundo semestre del año será interesante desde el punto de vista científico, ya que partirán dos misiones hacia Júpiter y Marte, la nueva meta. «Juno» se acercará hasta el planeta de gas para estudiar las características de su atmósfera, estructura y campo magnético, y lo hará gracias a la energía de paneles solares de última generación «que darán una potencia eléctrica de 300 vatios a la altura del planeta. Los paneles solares hasta ahora no valían para misiones tan lejanas. Las naves estaban obligadas a viajar con la fuente de energía dentro», explica Jesús Peláez, ingeniero aeronáutico y profesor de la Universidad Politécnica de Madrid. Marte sigue siendo la gran apuesta dentro del Sistema Solar. Determinar las condiciones de un planeta similar al nuestro es interesante si, además, un hipotético viaje tripulado es relativamente barato y rápido, «cuestión de meses», añade Peláez.
La observación de la Tierra y las misiones de carácter medioambiental siguen siendo prioritarias para evaluar con precisión qué porcentaje de responsabilidad tiene la actividad humana en el calentamiento global. La futura misión Glory estudiará la cantidad de radiación solar que llega a la Tierra y en qué medida influye en el calentamiento mientras el lanzamiento de Aquarius quiere trazar el mapa de la salinidad de los océanos terrestres.