El Gobierno aprueba otro fondo sin recursos para el empleo

Pone en manos de «orientadores» el futuro de los parados

El Gobierno crea un fondo de reserva para las políticas activas de empleo
El Gobierno crea un fondo de reserva para las políticas activas de empleo

El Gobierno constituirá un fondo de reserva para las políticas de empleo, de momento sin dotación presupuestaria, para proporcionar mayor capacidad de respuesta a futuras situaciones de aumento del paro. Una vez superada la crisis económica, se nutrirá del eventual excedente de los servicios públicos de empleo. Su creación está incluida en el decreto ley de reforma integral de las políticas activas de empleo, aprobado ayer por el Consejo de Ministros. Esta norma establece que en 2013 todos los parados tengan acceso a un técnico de empleo que les oriente en el diseño de un itinerario personalizado para facilitarles la vuelta al mercado laboral. Las comunidades autónomas podrán elaborar sus propios programas de acuerdo a sus necesidades, pero manteniendo un línea común que se concretará en una estrategia nacional de empleo en torno a octubre. En ese sentido, Valeriano Gómez puso ayer el énfasis en que el decreto garantiza la igualdad de trato de los parados, con independencia de dónde vivan, así como la unidad de mercado. Por eso se establece un catálogo básico de servicios a los parados en todo el territorio nacional, tal y como adelantó LA RAZÓN hace dos semanas. Uno de los instrumentos de esa línea común, que dará cohesión al nuevo modelo de políticas activas, serán los itinerarios personalizados a los parados. En 2010 ya fueron atendidos unos 900.000 desempleados por 1.500 orientadores, a los que este año se suman otros 1.500, lo que hará posible extender este servicio a cerca de dos millones de personas sin trabajo en 2011. Hasta 2013, fecha en la que Trabajo prevé la universalización del nuevo sistema de atención a los desocupados, tendrán preferencia los desempleados jóvenes, de larga duración, mayores de 45 años y los que provengan de sectores en crisis, como la construcción o el textil. Esta atención personalizada será un derecho para los parados y como contrapartida conllevará la obligación de participar en el camino específico que marque el orientador. De lo contrario, serán expulsados de la lista de la búsqueda activa de empleo. De hecho, su incumplimiento se entenderá como una infracción.