París

Francia anuncia la supresión del «escudo fiscal» y otras reformas impositivas

El Gobierno francés anunció hoy la supresión del denominado "escudo fiscal", que limita el porcentaje máximo de impuestos que deben pagar los contribuyentes sobre sus ingresos, y la reforma del impuesto de solidaridad sobre las fortunas.

El primer ministro, François Fillon, confirmó estas iniciativas, en línea con la reforma de la fiscalidad del patrimonio adelantada por el presidente Nicolas Sarkozy a finales de 2010, y que afectan, aunque de manera opuesta, a los franceses con más ingresos y patrimonio.
Fillon, en un coloquio celebrado en el ministerio de Economía, confirmó que se eliminará el "escudo fiscal", el instrumento que limita al 50 % de los ingresos lo que un contribuyente ha de pagar en un año.


Esta figura fiscal se creó en 2006 y fue objeto de algunos ajustes al año siguiente al llegar Sarkozy a la Presidencia. Consiste en que nadie debe pagar más del 50 % de sus ingresos anuales en impuestos o cotizaciones, al margen de lo que gane.


El "escudo fiscal"ha sido criticado por la oposición de izquierdas como instrumento que ha permitido que grandes fortunas del país se hayan beneficiado de un tratamiento impositivo más favorable que otros segmentos de los contribuyentes, especialmente en relación con su elevado nivel de renta.


Esta figura fiscal incluso protagonizó la polémica que rodeó en 2010 el escándalo en torno a la multimillonaria Liliane Bettencourt, la heredera de L'Oréal, al conocerse que llegó a recibir del fisco francés por aquélla una devolución de 30 millones de euros. El "escudo fiscal"permite que los contribuyentes accedan a devoluciones cuando demuestren haber pagado más del 50 % de sus ingresos en un año en impuestos y, en el caso de Bettencourt, contribuyó a la polémica generada por las presuntas sospechas de que hubiera podido escapar de sus obligaciones al fisco.


En cuanto al impuesto de solidaridad sobre la fortuna (ISF), Fillon confirmó que se reformará y que la medida "debería permitir"que cerca de 300.000 hogares franceses quedaran excluidos de la obligación de satisfacerlo. El primer ministro afirmó que esas familias quedaron sujetos al ISF como consecuencia de la subida de precios del sector inmobiliario, de modo que el incremento de valor de su patrimonio les obligó a satisfacer el impuesto.


El ISF fue creado en 1989 y sustituyó al Impuesto sobre las Grandes Fortunas, lo pagan en paralelo a la declaración de la renta quienes tengan un patrimonio superior a los 790.000 euros y se supone que en 2011 debería aportar al Estado en torno a los 3.900 millones de euros. Según comunicaron el año pasado las autoridades, el número de personas sujetas al pago del ISF aumentó de 527.800 en 2007 a casi 566.000 en 2008, es decir, un incremento del 7,2 %.

El presidente Sarkozy anunció en noviembre pasado que la creación de un "nuevo impuesto sobre el patrimonio"pretendía evitar lo que denominó "los errores del pasado", que consistía, según su opinión, en gravar el patrimonio, cuando lo que hay que hacer es actuar sobre las rentas de éste y sus plusvalías. El año pasado, el ministerio de Economía anunció que 821 contribuyentes susceptibles de pagar el ISF habían abandonado Francia en 2008, es decir, 102 más que el año precedente, y eso a pesar de la existencia del "escudo fiscal".