Valladolid

España meca de la venta ilegal de perros del Este

Los viajes en furgones se hacían sin paradas desde Eslovaquia: tardaban unas 36 horas
Los viajes en furgones se hacían sin paradas desde Eslovaquia: tardaban unas 36 horaslarazon

Madrid- La operación Noa de la Guardia Civil se ha saldado con siete detenidos por venta fraudulenta en internet, pero sobre todo corrobora lo que muchas protectoras venían denunciando desde hace tiempo: a España llegan perros de Europa del Este que se hacen pasar por españoles, con edad y cartilla veterinaria falsificadas y con un árbol genealógico cambiado por la propia Asociación de Criadores Caninos de España (ACCE).La Guardia Civil ha destapado un doble riesgo. Por un lado, los 400 cachorros que llegaban de Eslovaquia, una zona en que la rabia no está erradicada, venían sin vacunar. Por otro, las familias que los compraban vivían un sufrimiento. «Algunos de los perros tenían parvovirosis congénita, otros ataques de epilepsia y muchos no llegaban a los tres meses de vida», aseguran a LA RAZÓN fuentes de la Policía Judicial de la Guardia Civil de Arévalo, Ávila. «Debido a que primaba el que tuvieran muchas camadas se mezclaban madres con hijos, sin importar las terribles consecuencias genéticas», explican las mismas fuentes.Vendían todo tipo de razas: carlinos, bulldogs, chihuahuas... y venían en furgones que no tardaban más de 36 horas en llegar desde Eslovaquia. Después se vendían en Arévalo y en Lomoviejo, Valladolid. «Si este tipo de razas suele costar, siendo criado en España, unos 1.000 euros, aquí los podías comprar por la mitad. Pero es que a ellos les había costado entre 80 y 125 euros el ejemplar».El negocio era redondo, tanto que hasta la ACCE estaba involucrada. «La junta directiva tenía relación con el veterinario que certificaba el pedigrí, remontándose a padres y abuelos españoles, y vendía cánidos a través de una sociedad mercantil en Lomoviejo», destacan las fuentes policiales. Después, cobraban –encima– 60 euros por cada expedición de pedigrí; al mes realizaban unas trescientas. Cuando el proceso de compra se hacía a través de un intermediario sorprende que por 20 euros más se «garantizaba que si se te moría, te lo cambiaban por otro». De hecho, los agentes aseguran que hubo partidas enteras de westlings que murieron.La investigación comenzó en abril y han descubierto a chihuahuas que tenían 13 o 14 cachorros de una vez, algo prácticamente imposible genéticamente, o madres que aunque murieron en 2007, según el certificado seguían teniendo hijos en 2009.Las autoridades sanitarias pertinentes no están impidiendo esta importación indiscriminada de animales que llega a España. «Muchos alcanzaban su meta a las dos de la mañana, fuera de su hora de trabajo, otros furgones tenían como destino una casa de Madrid. Al investigar vimos que estaba en ruinas y abandonada desde hacía años».Los perros, pese a todo, sí vienen con microchip, por lo que si alguien tiene dudas, que la identificación no empiece por SK.