Convergència y PSC escenifican una aproximación sin resultados tangibles

Se comprometen a explorar acuerdos puntuales pero topan en el pacto fiscal

BARCELONA– CiU y PSC eligieron el día de ayer, una semana después de la de los santos barbudos –San Pablo (15 de enero), San Antonio Abat (17 de enero), y San Mauro (22 de enero)–, la cual se considera, tradicionalmente, la más fría del año para escenificar el deshielo de su relación.
Tras un año de relación tensa, con CiU en el Govern y el PSC ejerciendo una férrea oposición, el nuevo primer secretario de los socialistas catalanes, Pere Navarro, y el president de la Generalitat, Artur Mas, acordaron que sus partidos se reunirían para explorar pactos de país. Del primer encuentro, en el que participaron Oriol Pujol, Ramon Espadaler, Jordi Turull y Lluís Corominas, por parte de CiU; y Antoni Balmón, Manuel Bustos, Rocío Martínez-Sempere y Joaquim Nadal, en representación de la nueva dirección del PSC, no salieron acuerdos concretos.
Formalmente, sirvió para fijar un calendario de trabajo conjunto. Y estratégicamente, valió a los socialistas para intentar recuperar un espacio central en la política catalana, y a los nacionalistas para visualizar su apuesta por la geometría variable, tras haber pactado, de nuevo, los presupuestos con el PP.
En el encuentro, que tuvo lugar en territorio neutral, el Centro de Cultural Contemporáneo de Barcelona (CCCB), se acordó la puesta en marcha de cuatro grupos de trabajo para explorar acuerdos en políticas sociales, políticas locales, en torno al pacto fiscal y la actividad legislativa.

Leyes ómnibus
Los primeros resultados de esta entente se visualizarán en el Parlament. Tanto el PSC como CiU son optimistas de cara a llegar a un acuerdo para sacar adelante las dos últimas leyes ómnibus pendientes de aprobación, la referente a urbanismo y la reforma audiovisual que afecta a la Corporación Catalana de Medios Audiovisuales (CCMA). También hay la predisposición para explorar acuerdos sobre la ley de gobiernos locales y la ley de haciendas locales. Ni Balmón ni Pujol prevén pactos antes de 2013.
Más pesimistas se mostraron sobre llegar a un acuerdo en torno al pacto fiscal. Aunque ambos aseguraron que las declaraciones de Carme Chacón, en las que se opone con «uñas y dientes» al pacto fiscal, no empañan la negociación, toparon en el modelo del pacto fiscal.


Cuatro puntos de acuerdo
- La reunión formalmente sirvió para diseñar un calendario de trabajo conjunto.
-Establecieron cuatro áreas de trabajo: Políticas sociales, políticas locales (leyes de gobiernos locales y haciendas locales), pacto fiscal y actividad legislativa.