El colegio salesiano asaltado denunciará a los jóvenes

Otro grupo de piquetes intentó entrar ayer en la cadena Cope

Los Salesianos de Mérida denunciarán al «grupo violento» que asaltó el centro

MADRID- Hoy no ha parado de llover en todo el día en Mérida (Extremadura). «Ha sido un día totalmente tranquilo y todos los alumnos han acudido a clase», explica Marco Antonio, el director del centro María Auxiliadora. Hasta ayer, su colegio, de algo más de 1.000 alumnos, pasaba desapercibido en las redes sociales. Sin embargo, un grupo de unos cien estudiantes que apoyaban el segundo día de huelga educativa divulgó el nombre de su centro por todos los canales informativos. Poco después del mediodía, entraron en el recinto para mostrar su desacuerdo con la enseñanza religiosa, «profiriendo gritos contra la institución, violentando al personal que encontraban a su paso e intentando impedir el normal funcionamiento de la actividad económica», explican en un comunicado. Una de las trabajadoras sufrió heridas en una de sus manos. Así, el centro ya ha decidido interponer una demanda «contra este grupo violento». Aunque la intrusión ha sido «la comidilla de todos los niños», explica el director, los profesores han intentado que la jornada transcurriera con total normalidad.

El único testimonio que aún ayer evidenciaba la acción de los jóvenes huelguistas es la pintada que pervive en la puerta principal de la institución. «Está pintado con rotulador de grafitero y no se puede quitar así como así. Para que desaparezca, vamos a tener que pintar de nuevo el portón, pero ya lo necesitaba», bromea Marco Antonio. Ayer, su voz era serena, la tensión había pasado.

Otro de los colectivos del centro que se han podido sentir afectados son los padres de los alumnos. Así, la presidenta de la Asociación de Madres y Padres de Alumnos (Anpa) de Salesianos Mérida, Remedios Caballero, ha explicado a través de una nota de prensa que, «una vez conocidas las reacciones provocadas por los acontecimientos y con tiempo suficiente para reflexionar» sobre lo ocurrido, muestra su «más enérgica repulsa» a estos actos «de unos pocos que van justo en contra del espíritu que supuestamente inspiran sus protestas: la educación». También insiste en que respeta el derecho a hacer huelga, pero reclama «libertad para quienes no quieran seguirla», y expresó su «apoyo incondicional a los profesores, al personal no docente y al alumnado con respaldo a las medidas que la dirección del centro ha adoptado». El colegio María Auxiliadora pertenece a la Congregación Salesiana, presente en 130 países. En España posee más de 100 centros, en los que imparte una filosofía dirigida a apoyar a los jóvenes en riesgo de exclusión social, y ha creado centros específicos para ayudar a los adolescentes que no terminan de adaptarse a las clases obligatorias.

Otro grupo de manifestantes intentó asaltar ayer la Cope, una emisora de radio católica, que el miércoles se hizo eco de la noticia del colegio salesiano. Gritaron «hijos de puta» en la puerta.
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