El chófer de Guerrero sumó otra ayuda de 450000 euros para uso privado

El mismo día, el ex alto cargo de la Junta le concedió subvenciones directas por 1.350.000 euros

SEVILLA- El mismo día que el ex director general de Trabajo y Seguridad Social Francisco Javier Guerrero firmó sendas ayudas de 450.000 euros a dos empresas de su chófer –que éste ha asegurado ante la Policía que se las gastaron juntos en fiestas y cocaína–, rubricó una tercera para un amigo de su conductor oficial que vivía en el mismo pueblo: Llanos del Sotillo, una pedanía del municipio jiennense de Andújar. El beneficiario era Isidoro Ruz Espigares, marido de la alcaldesa pedánea, la socialista Trinidad Lorenzo. Como en las otras dos, el uso final del dinero fue distinto al que se presuponía. En este caso, el convenio recogía que el motivo oficial de la ayuda era la puesta en marcha de una granja avícola, proyecto que nunca se ejecutó.

La falta de mecanismos de control con la que desde 2001 hasta 2010 la Junta de Andalucía ha repartido mil millones de euros tiene en este caso un claro ejemplo. Los tres convenios están firmados el mismo día, el 16 de febrero de 2004. En total, la simple firma del ex director general del Gobierno andaluz –imputado en el caso de los ERE– permitió librar 1.350.000 euros del «fondo de reptiles». El modelo era el mismo que pusieron en marcha en 2001 los ex consejeros de Empleo Antonio Fernández y José Antonio Viera. La Consejería de Empleo ordenaba a su ente instrumental IFA –luego Agencia IDEA– el pago de las cantidades acordadas. El dinero salía de los Presupuestos anuales del Gobierno andaluz. La empresa pública recibía el dinero mediante transferencias de financiación. Una orden de Francisco Javier Guerrero bastaba para que se transfirieran las cantidades a las cuentas corrientes de los beneficiarios. Como no existía control posterior de los importes percibidos, no se sabe en que se emplearon. Las ayudas tampoco se publicaron en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía y los expedientes –cuando los había– permanecían custodiados en la Consejería de Empleo y sólo se han conocido una vez iniciada la investigación de la juez Mercedes Alaya.

Esta tercera ayuda, hecha pública ayer por el PP-A, estaba destinada al «desarrollo de una granja de cría y engorde avícola, para una capacidad de 150.000 aves por pollada (...)». El convenio aseguraba que la granja «está emplazada en una finca de terreno de 4 hectáreas en el término municipal de Andújar y contará con un total de 10.000 m2 destinados a la cría y de otros 500 m2 destinados a almacenes».

Según recoge el texto, la solicitud de ayuda se formalizó el 28 de enero de 2004. El 16 de febrero ya se firmó el acuerdo y se ordenó el pago de 450.000 euros en una cuenta corriente de una sucursal del Banco Popular.

Esa empresa avícola nunca se puso en marcha. Fuentes consultadas por LA RAZÓN aseguran que las relaciones entre Isidoro Ruz y Juan Francisco Trujillo –el chófer de Guerrero– se rompieron. El entorno de Ruz asegura que el dinero se lo quedó el conductor. Actualmente regenta dos restaurantes en Andújar y figura como administrador de la empresa Lladelso hoteles.


«El Gobierno andaluz, más cerca de la trama»
La portavoz del PP-A, Rosario Soto, aseguró ayer en declaraciones recogidas por Ep que lo que queda por conocerse del caso de los ERE situará al Gobierno andaluz «más cerca de la trama». Añadió que «queda mucho por aclarar y muchas cuestiones por conocerse», y puso como ejemplo «la compra de medios de comunicación en Huelva».