El hijo de Gadafi quiere ahora negociar con los rebeldes

Saif al Islam Gadafi, hijo del líder libio, Muamar Gadafi, sostiene que las calles de Trípoli están a rebosar de una multitud jubilosa que lanza fuegos artificiales, corea eslóganes a favor de Gadafi y celebra su largo mandato. "Todo está en calma", ha declarado ante el reducido grupo de periodistas extranjeros que ha podido entrar al país con permiso oficial.

Saif al Islam Gadafi ha asefurado que quiere entablar negociaciones con los rebeldes a partir de este sábado, en declaraciones realizadas a periodistas extranjeros en Trípoli y que recoge la pagina web del diario británico The Guardian.

El hijo del gobernante norteafricano aseguró que el Ejército no emprenderá más ataques para favorecer un clima propicio para la negociación.

"El Ejército decidió no atacar a los terroristas y dar una oportunidad a la negociación. Esperamos hacerlo pacíficamente y que sea para mañana", señaló.

Saif al Islam indicó que la situación es tranquila en el país salvo en las ciudades de Misrata y Zawiya, en las cuales reconoció que tienen problemas.

"Aparte de Misrata y Zawiya, todo está en calma ... Las negociaciones están en marcha y somos optimistas", afirmó.

La revuelta popular en Libia mantiene el cerco al régimen a las puertas de Trípoli, al tiempo que aumenta la presión de la comunidad internacional, que baraja la creación de una zona de exclusión aérea y llevar a Muamar al Gadafi ante la Corte Penal Internacional (CPI).

El grueso de las fuerzas leales a Gadafi se ha atrincherado en la capital, mientras en Bengasi, la segunda ciudad del país, los comités populares que ahora la controlan anunciaron la formación de una administración local para coordinar acciones con otras "localidades libias liberadas".

Este viernes, Muamar el Gadafi apareció en público para animar a sus seguidores a aplastar la rebelión.

Gadafi convocó a sus simpatizantes en la Plaza Verde de Trípoli y amenazó con abrir los arsenales "cuando sea necesario"para armar a las tribus libias y luchar contra los intentos de terminar con su régimen de 42 años.

Por su parte, el Gobierno de EEUU anunció que impondrá sanciones unilaterales contra Libia y buscará coordinar represalias internacionales, mientras que la UE acordaba, entre otras medidas, un embargo total armamentístico y la congelación de los bienes del clan Gadafi en territorio comunitario.