Sagrada Familia: el muro de protección es una trampa

La tuneladora avanza hacia el templo a 10 metros por día en un trazado discutido. Adif construyó un muro de protección. Pero está desviado hasta un 42% y tiene pilotes torcidos. Además, advierten los expertos, «en el fondo es una presa»

La obra del túnel, cerca de los cimientos, depende de un muro de protección que no está bien situado
La obra del túnel, cerca de los cimientos, depende de un muro de protección que no está bien situado

En las últimas semanas, el templo más célebre de Barcelona, la Sagrada Familia, ha protagonizado un debate público sobre el túnel del trayecto del Tren de Alta velocidad (AVE) que pasará cerca de sus cimientos. Arrastrado desde hace años en realidad, el tema ha revivido recientemente con el comienzo de las obras de la tuneladora el pasado 27 de marzo. LA RAZÓN ha podido conocer nuevos datos que se suman a las voces políticas y técnicas que aconsejaban el cambio del trazado. El Ministerio de Fomento y Adif, responsables de la obra, decidieron mantener el actual y construir un muro de protección que separaría los cimientos del templo del túnel. Formado por pilotes consecutivos de 150 cm de diámetro y separados entre sí por 50 cm, el muro tiene 230 metros de longitud y sus pilotes se adentran unos 41 metros de profundidad.

Acta notarialEl muro comenzó a construirse en octubre de 2009. Pero ya entonces los técnicos de la junta constructora de la Sagrada Familia llamaron la atención sobre una estructura mal diseñada y peor dispuesta: de entrada, los planes técnicos de Adif establecían que este muro o pantalla de protección debía estar a 195 cm de distancia de los cimientos. En el acta notarial levantada ya en octubre a petición de la junta del templo se dejaba bien claro que el muro estaba demasiado cerca: a 112 cm. Lo que representa un error del 42% respecto a lo establecido en una obra que, cuando la visitó recientemente, José Blanco calificó como «la más vigilada del mundo». Fomento se hizo eco y corrigió esta desviación, pero sólo en los 50 metros del tramo que recorre la fachada de la catedral, el Pórtico de la Gloria, no en el resto. Además, el diseño del muro no es el adecuado. LA RAZÓN consultó a Jordi Bonet, arquitecto jefe de la junta constructora. «A ambos lados de la Sagrada Familia pasan unos torrentes de aguas –explica el experto–. El agua siempre es peligrosa, nosotros no queríamos sobrepasar el nivel freático». Y añade: «Es un terreno muy peligroso: además de agua, contiene una arena muy fina y capas de arcilla. El muro en el fondo es una presa porque deja sólo una cuarta parte del espacio que había para que pase el agua. Ésta se acumula, aumenta su presión y su velocidad, y puede arrastrar la arena fina y descalzar los cimientos de la Sagrada Familia». La explicación del 42 % de desviación en la separación reside, según Bonet, en que «les daba apuro tener que hacer pasar la tuneladora a sólo 75 cm de los pilotes, y así, acercando el muro a la catedral, lo apartaban de la obra».Además, explica el arquitecto, «el muro de protección es un excelente transmisor de las vibraciones del tren, porque está a 75 cm de su paso. Dios nos libre de que las vibraciones entren en resonancia con los materiales del edificio, es decir, que las ondas se acoplen. El efecto es imprevisible. Por eso, por ejemplo, los soldados tienen prohibido marcar el paso sobre los puentes». El muro, además, tiene pilotes desviados, con inclinaciones de hasta un 30% y «descamisados», es decir, sin los revestimientos adecuados. También advierte el arquitecto de que sólo se está hablando de la catedral, pero «la Casa Milá puede sufrir más que la Sagrada Familia».

Derrota política y técnicaEl actual trazado del túnel atraviesa Barcelona para llegar a Francia. Para ello, une las estaciones de Sants y La Sagrera, un tramo conflictivo de 5,6 km, ya que, entre otras consideraciones, el túnel «rozará» los cimientos de La Sagrada Familia, y de La Pedrera. Esta semana el Congreso de los Diputados votó a favor de una interpelación del PP recomendando cambiar el trazado. Existía un recorrido alternativo, diseñado antes de 2004. Pero el gabinete de Magdalena Álvarez, ante el hundimiento del barrio del Carmel, decidió que el túnel debía variar su emplazamiento para no amenazar con su paso a edificios de viviendas (aunque el proyecto actual pasa igualmente bajo media Barcelona, y también otros túneles de metro nuevos). Previamente a la votación del Congreso, tanto el Parlament de Cataluña como el Ayuntamiento de la Ciudad Condal habían mostrado también con votaciones mayoritarias su rechazo al recorrido que mantiene Fomento.

A la espera de la UnescoEl organismo internacional decidirá en Brasilia el próximo 25 de julio sobre el impacto de las obras del túnel del AVE en la Sagrada Familia y en la Casa Milá, ambas catalogadas como Patrimonio Mundial. El informe firmado por dos de sus técnicos, Rolf Katzenbah y Wolfram Jäger, aconsejaba realizar un estudio estructural previo al comienzo de las obras del túnel y llega a dos conclusiones: habría que cambiar el trazado como «solución preferente» o, en su defecto, aplicar «un diseño especial para la "prevención de desastres"». Este supuesto se llevaría a cabo mediante «soluciones técnicas especiales y de un grado superior al de los procedimientos de diseño habituales». También recomienda la presencia de «expertos independientes».