Jordi Hereu: «El PSC necesita unidad ahora las relaciones están un poco tibias»

Jordi Hereu
Jordi Hereu

- A cinco días de las elecciones primarias para elegir al candidato del PSC a la alcaldía de Barcelona, la victoria no es de nadie, ¿qué imputs ha recibido de los afiliados hasta el momento?
– Me estoy sintiendo muy acompañado. No quiero sacar ninguna perspectiva de resultados, pero tengo buenas vibraciones. Mi proyecto defiende una plena dedicación a la ciudad. Después del sábado, quiero que el PSC exhiba un proyecto unitario. Si gano integraré a Montserrat Tura y a todo lo que representa, sólo les pediré que apuesten por la ciudad. Ya se lo he dicho a Tura: Déjalo todo por Barcelona, si crees que se merece la apuesta que estás haciendo.

– Le ofrece a Tura que se incorpore a su equipo en caso de ganar, pero en cambio ha dicho que si ella gana hará las maletas y se irá a casa, ¿no es un contrasentido?
– Yo soy la unidad y ella es el cambio. La ayudaré, pero alguien que ha sido alcalde y pierde en unas primarias no es un activo. Puedo ser un militante de base que trabaje para el proyecto, nada más. Si gana ella, gana el cambio. Si gano yo, tengo vocación de integrar. El PSC necesita unidad, ahora que las relaciones están un poco tibias, el partido tiene que espabilar. Si gano apelaré más que nunca a gente que no es socialista, de izquierdas, pero también a un sector del centro que cree en la Barcelona de la cohesión, abierta, que apuesta por ser motor de España y tiene vocación de ser capital del sur de Europa. Todo esto integra a un sector no nacionalista. Quiero una ciudad apasionada, pero para ello necesito la unidad de quienes votarán en las primarias del próximo sábado.

– Los encuentros con los afiliados le han hecho ganar autoestima, pero el silencio de la dirección e informaciones que señalan que José Montilla intentó evitar que se presentara, ¿le duelen?
– Defiendo todas las opiniones, sólo pido que me dejen defender las mías. Defiendo una Barcelona que no se subordina a ninguna otra lógica. Quien se la juega es Barcelona. Mi fuerza viene de abajo y así creo que es como se ha de crear un proyecto político.

– ¿Insinúa que Tura tiene otras intenciones, como posicionarse para relevar a Montilla?
– Ella vincula su candidatura a otros objetivos que me parecen legítimos, pero que no se han de mezclar con las primarias. Con Tura he sido muy claro, me da lo mismo de dónde viene. Pero como ciudadano, le exijo una apuesta radical por Barcelona. A partir de esta apuesta, puede contribuir a fortalecer al PSC, que necesita abrirse y crecer.

–Tura reclama cambios, pero hasta la fecha, ¿qué diferencias ve respecto a su proyecto?
–Dice que se presenta como revulsivo, pero le pido que concrete más qué modelo de ciudad quiere, porque veo unas afirmaciones muy genéricas que describen la Barcelona que estamos haciendo nosotros. En las autonómicas, vi demasiadas renuncias, por parte del PSC, a lo que fuimos y lo que queríamos ser y poca proyección del proyecto. El partido atraviesa un momento difícil y hay tentaciones de tirarlo todo por la borda, pero la renuncia es una tentación que no va a ningún lado.

–Su adversaria le recrimina que tiene claro lo que quiere hacer, pero no cómo. ¿Le ha fallado el relato?
–Tura viene de un gobierno que no sé qué relato generó. Viene de asumir responsabilidades como número dos de una candidatura que perdió el 28-N.

–También le reprocha que le falta autoridad
– Mi liderazgo se basa en haber transformado Barcelona como lo hemos hecho. No me gana en firmeza y sobre autoridad no admito ninguna lección. Porque en seguridad he invertido más que nadie, si hay algún déficit es de la Generalitat, no del Ayuntamiento. Si hay Sagrera u ordenanza de civismo es porque ha habido un alcalde firme. Barcelona no había conseguido tanto de otros gobiernos como en los últimos años. Esta es la prueba de mi firmeza.

–¿32 años de gobierno socialista están pasando factura al PSC?
–No voy a pedir perdón por gobernar y tener la confianza de los barceloneses. 32 años serían un problema si uno no es capaz de encarnar futuro, pero yo no encarno más futuro que Tura, Trias o Fernández. Ni que sea por un tema generacional, porque comparto preocupaciones con una generación que debe preocuparse por sus padres, hijos y por ellos. Trias no puede encarnar mejor futuro que yo, porque, hace 32 años, yo llevaba pantalones cortos y él iba en coche oficial. Tengo un proyecto de futuro. Tura se equivoca mirando hacia los 80 y los 90. Barcelona no necesita nostalgia ni fórmulas del pasado, porque la ciudad ha cambiado. Toca afrontar una ciudad más compleja, que tiene mil interrogantes.

– ¿Como por ejemplo el Raval?
– Sí, un barrio con nuevos protagonistas –inmigrantes– y exigencias. La prostitución siempre ha estado, pero ahora toca retirarla, por eso intervendremos en las viviendas. Nadie monopolizará la vida del barrio.

– Si pierde el sábado, ¿qué hará ?
– Acabaré el mandato como alcalde y luego a otra cosa.

– ¿Y si gana, pero pierde el 22 de mayo?
– Serviré a Barcelona desde la oposición.


Perfil: «Seré alcalde, si gana el PSC»
«Mira, este señor es el alcalde de Barcelona», explica una madre a su hijo. Jordi Hereu (Barcelona, 1945) ríe y olvida la sesión de fotos. Saluda al niño, a su hermana y desea a la madre un «¡Feliz día de Santa Eulàlia!». Hereu es un tipo natural, sin aditivos, como el jamón que anuncian en la tele. Dice que le gusta el contacto con la gente. No miente, el diálogo con los afiliados ha sido la mejor medicina para recuperarse del golpe que le ha dado su partido cuestionando su capacidad como político. A Hereu le toca defender su papel de alcalde de Barcelona, cargo que ejerce desde 2006, cuando relevó a Joan Clos, y por el que fue reafirmado en las municipales 2007. El sábado, tendrá que defenderlo en unas primarias. Y, el 22 de mayo en unas municipales en las que sólo vale ganar. Hereu no será alcalde si el PSC no es el partido más votado.