«Aquí no hay quien viva» en versión americana por Jesús MARIÑAS

Se forman bandos a favor y en contra de David Bisbal y esa Elenita Tablada reconvertida en presunta «femme fatale». Le endilgan todo tipo de romances y enseguida los desmienten porque no hay lo que pretenden engatusarle.

A Elena Tablada le ponen  ahora fama de «femme fatale»
A Elena Tablada le ponen ahora fama de «femme fatale»

Esto es ya casi de comedia de costumbres al estilo Alfonso Paso o, si nos ponemos más actuales, a lo José Luis Moreno con la descacharrante «¡Aquí no hay quien viva!», que Antena 3 mantiene renacida en Nova. Los años no pasan por ella, por el magisterio incuestionable de sus actrices, como Gemma Cuervo, Mariví Bilbao, Isabel Ordaz y Malena Alterio, y con Fernando Tejero como portero antológico. Uno de los creadores de la serie, Alberto Caballero, prepara junto a Vanesa Romero un aficamiento en Los Ángeles para la versión norteamericana de ese costumbrismo «made in Spain»: allí han comprado la serie y ojalá tenga mejor suerte que el musical que en Broadway hicieron de «Mujeres al borde de un ataque de nervios». Ni con Patty Lupone de protagonista pillaron el aire castizo y almodovariano. Aunque, claro, nosotros aquí hicimos lo mismo con la producción de José Luis Moreno: una descafeinada versión de la legendaria «Chicas de oro» donde sólo brilló Lola Herrera. Ni la siempre espléndida Carmen Maura, ni la rutinaria Concha Velasco, tan apagada en «Cine de barrio», ni esa Alicia Hermida siempre cumplidora secundaria, consiguieron más que mediocridad.

La venta de lo que fue filón televisivo era comentario en el reciente lanzamiento del último gran coche de lujo, un Jaguar de un millón de dólares con cuatro motores, que se celebró el pasado jueves en Madrid. En el evento estaban Cari Lapique, que echó mano del paciente Carlos Goyanes como recepcionista de una Carmen Martínez-Bordiú espléndida con seis kilos menos. «Perdí grasa y volumen con una dieta que me permite tomar hasta champán», explica. Se ve que no sigue la que promociona con su marido, tan devoto de Naturhouse. Marina Castaño destacó vestida bajo señorial negro mientras desmentían que Cristina Pedroche haya tenido la culpa de la separación de Bisbal y Tablada. Lo hacían mientras Juan Palacios alardeaba de reloj Sandoz en titanio y oro ante el joyero barcelonés Esteban Rabat. Juncal Rivero impactó tanto como la adelgazada Gracia Querejeta y un José María García desencorbatado. Inma Ansón, que vestía gasa gris, estaba cerca de los que comentaron que Guti se reconcilió con Noelia López. Sin duda, lo suyo es un incesante ir y venir. Todo muy costumbrista pese a los calores con los que entramos en verano. Viene dando, y eso que está recién empezado.