Barcelona

Rutas de Arabia: los tesoros arqueológicos de Arabia Saudí en España

La exposición "Rutas de Arabia"presenta por primera vez en España una selección de unas 300 obras arqueológicas de Arabia Saudí, que ofrece desde hoy en CaixaFòrum un panorama inédito de las distintas culturas que se sucedieron en la península arábiga.

La muestra, que han inaugurado hoy el Príncipe de Asturias y el Príncipe saudí bin Salman bin Abdulaziz, reúne el fruto de las recientes excavaciones arqueológicas en Arabia Saudí, en las que han aflorado ciudades fortificadas, templos, palacios adornados con frescos, esculturas monumentales, vajillas de plata y joyas preciosas depositadas en tumbas.

El objetivo de esta exposición, que estará abierta al público hasta el 6 de febrero, es desvelar ese tesoro arqueológico poco conocido y ofrecer una panorámica de las culturas que se sucedieron en la península arábiga desde la Prehistoria hasta los inicios del período moderno.

Las rutas comerciales y de peregrinación constituyen el hilo conductor de una muestra que propone un recorrido cronoespacial por los grandes oasis de la península que albergaron a poderosos Estados o se convirtieron en lugares santos del islám.

En ese recorrido, el visitante 'pasea' por los poblamientos prehistóricos; el arte nómada; las comunidades de pescadores de la isla de Tarut; la influencia mesopotámica; los oasis y las ciudades fortificadas del desierto; los reinos de Dedan y Lihyán, con sus santuarios y esculturas colosales; la antigua Hegra, donde Arabia entró en contacto con Roma; las metrópolis comerciales del corazón del subcontinente; los palacios de Medina y las estelas funerarias de La Meca.

La exposición se inicia con una serie de estelas antropomorfas del IV milenio AC, una estatua de hombre de Tarut (mediados del III milenio AC), o un importante número de las vasijas de clorita halladas en la pequeña isla de Tarut.

Para Carine Juvin, del departamento de Artes del Islám del Museo del Louvre e integrante del equipo de comisarios de la exposición, "las estelas funerarias del IV milenio son quizá las piezas que más han sorprendido en su exhibición en el Louvre, seguramente porque remiten al arte contemporáneo".

En el ecuador del recorrido expositivo destacan tres estatuas colosales, de casi 2,5 metros de altura, desenterradas en el santuario de al-Juraiba, que podrían tratarse de soberanos lihyaníes (siglos IV-III AC).

De las antiguas metrópolis comerciales del corazón de Arabia (Qariat al-Fáu y Nayrán) se muestran piezas como una estela de alabastro representando a un hombre con una daga (siglos III AC-III DC), una placa inscrita decorada con cabras, varios altares y pebeteros, cuatro estatuillas de dromedario o una cabeza de hombre en bronce (siglo I AC-II DC) de clara influencia helenística.

Una mascara funeraria, dos brazaletes, un guante, collares, pendientes y apliques de un sudario o vestido, todos de oro y del siglo I, ilustran la época esplendorosa de la provincia oriental, con enclaves como Zall y Ayn Yawan.

En la parte final de la exposición, se pueden contemplar las estelas funerarias de La Meca, muchas de ellas provenientes del cementerio de Al-Maala, que custodiaba las tumbas de personajes ilustres; una puerta monumental de plata de la Kaaba, probablemente de Turquía; un candado y un cerrojo en nombre del sultán otomano Ahmad I (siglo XVII).

Realizada en colaboración con la Comisión Saudí para el Turismo y las Antigüedades, la exposición se inscribe en el marco de la cooperación cultural entre España y Arabia Saudí y constituye la primera exposición a partir del acuerdo firmado el pasado año entre la Obra Social la Caixa y el Museo del Louvre.

Tras su exhibición en Barcelona, la exposición se mostrará en San Petersburgo, Berlín y Estados Unidos, ha anunciado Juvin.