La Generalitat activa la maquinaria para la negociación del pacto fiscal

El Govern de CiU puso ayer la primera piedra del edificio de argumentos que levantará para reclamar al próximo Gobierno un nuevo pacto fiscal en la línea del concierto vasco. El Ejecutivo catalán considera injusto el modelo que cerraron el tripartito y el Gobierno del PSOE porque, entre otras cosas, dejófuera de sus cálculos a decenas de miles de catalanes

 
 

Por eso, el Govern aprobó ayer encargar al Institut d'Estadística de Catalunya (Idescat) que actualice los datos de población, los cuales usará para plantear las nuevas necesidades de financiación.

Según los datos que maneja el Govern y que ayer anunció el portavoz, Francesc Homs, el modelo actual de ingresos no contempla la existencia de 319.719 personas residentes en Cataluña, ya que el sistema se pactó sobre la base de una población ajustada de 7,3 millones «cuando en realidad, a 1 de enero de 2009, había 7,6 millones de tarjetas sanitarias». El Govern quiere disponer a lo largo de este año de datos actualizados con especial atención a los relativos a inmigrantes, ya que el Estatut incluye que esta parte de la población debe tenerse en cuenta como «factor de corrección» para determinar los ingresos de Cataluña.

«Cuando se cerró el último modelo de financiación acordado el año 2009 se utilizó una población ajustada por unos criterios que no son favorables a los intereses de Cataluña y que son contrarios a lo que establecía el Estatut», criticó Homs.

El portavoz recordó que el Instituto Nacional de Estadística (INE) «se nutre» de la información del Idescat; de ahí la importancia de que el organismo catalán ponga al día sus ficheros. «La estadística propia nos proporciona un saco de argumentos para la negociación», subrayó Homs.
Sin embargo, la Generalitat es consciente de que los datos no allanarán por sí solos el camino de una negociación que, en todo caso, no planteará hasta después de las elecciones generales. Queda mucho tiempo hasta entonces y el Govern contempla que los impacientes aumentan. Por eso, ha querido dar esta instrucción al Idescat, para demostrar que su ofensiva está en movimiento y no permanece en el cajón de planes para el futuro.

El PSC reaccionó con escepticismo. La diputada socialista Laia Bonet se declaró dispuesta a hablar de la actualización del modelo, pero advirtió de que su partido no se ofrecerá para «perder el tiempo, para colaborar con cortinas de humo o para marear la perdiz con un tema que el Govern ha sido incapaz de hacer una propuesta concreta».

La comisión

Homs fue interrogado por la moción que hoy planteará ERC en el pleno del Parlament con el objetivo de crear una comisión que explore el objetivo de un nuevo pacto fiscal en la línea del concierto vasco. El grupo de CiU dará apoyo a la iniciativa y, por tanto, saldrá adelante con toda seguridad. El portavoz no apeló directamente a PP y PSC a apoyar esta moción, pero fue bastante explícito: «Nadie se debería oponer a una comisión que pretende estudiar el concierto económico. El conocimiento no debería asustar a nadie». Pero populares y socialistas no atenderán a este argumento del nacionalista.