Magic Johnson se equivocó por Juan A Orenga

Con tantos frentes abiertos, vamos a lo concreto para no despistarnos. Cuatro han sido los puntos calientes en el entorno «canastero»:

1. Estambul y su Final a Cuatro. Empezó con mucha ilusión y ha terminado de aquella manera. La primera semifinal, CSKA-Panathinaikos, la afronté con ilusión pensando en qué rival le venía mejor al Barça. Y luego llegó el desastre azulgrana. Otro desastre y no menor fue la derrota de los rusos en la final ante el sorprendente Olympiacos.

2. La boca de Magic Johnson. Decir que si los Lakers perdían el séptimo partido ante Denver, Brown, Bynum y Gasol tendrían que salir de la ciudad porque los aficionados les iban a echar de L. A. me parece triste y desafortunado en un personaje al que siempre he admirado y respetado cuando jugaba y cuando tuvo que retirarse. De hecho, uno de los pocos recuerdos de mi carrera que tengo en casa es la camiseta que intercambiamos los dos al comienzo del partido ante el «Dream Team» en los Juegos de Barcelona. Esto que ha hecho es apuntarse al chascarrillo fácil y pasar por alto la calidad, el esfuerzo y la entrega de unos profesionales. No conozco a los demás, sí a Pau. Para él pido respeto y no sólo después de su enorme séptimo partido. Como tantas otras veces, los Lakers le deben la vida. 23 puntos, 17 rebotes, 6 asistencias, 4 tapones... Brutal. A Magic no le vendría mal, como decía mi abuela, un poco de jabón para esa boca.

3. La presencia de Marc. Su aparición el año pasado entre los grandes pívots de la NBA sólo fue el presagio de lo que iba a venir. Memphis Grizzlies no ha alcanzado las semifinales del Oeste y no ha sido precisamente por culpa de Marc. El equipo ganó cuando jugaron con el pívot español y con Zach Randolph. Cuando apostaron por el juego alocado de sus exteriores pasó lo que pasó. Marc ya está de vacaciones.

4. Los «play-off» de la Liga Endesa. No hay favorito, después de lo que ha pasado en Estambul, todos han recuperado las esperanzas. Con todo y a pesar de la Euroliga, el Barça debe ganar al Lucentum. Las otras eliminatorias parecen mucho más abiertas. Real Madrid-Banca Cívica, Caja Laboral-Gescrap Bizkaia y Valencia-Lagun Aro... Nadie se puede fiar de nadie.