Ferraz y Gómez anuncian «fumata blanca»

Habrá, y más pronto que tarde, «fumata blanca». El acuerdo se prevé para esta misma semana. El secretario general del PSM, Tomás Gómez, lo verbalizó ayer en la Convención Municipal del PSOE que se celebra en Sevilla de otro modo: «Primero se nubla; luego, llueve y más tarde sale el sol».

Tomás Gómez niega que esté a la gresca con Lissavetzky
Tomás Gómez niega que esté a la gresca con Lissavetzky

Y el sol para la candidatura que encabezará Jaime Lissavetzky está a punto de salir, después de la batalla que se libra entre Ferraz y la plaza de Callao a cuenta de quién debe acompañar al número uno el próximo 22 de mayo, y después de que Lissavetzky pidiera la mediación de la dirección federal para hacer valer su posición y ésta demandara un acuerdo entre las partes para que el Comité Federal de Listas no tuviera que imponer su criterio. 

Ya se sabe de qué lado está la dirección federal, y no es precisamente del de Gómez. Para hacerlo notar, Ferraz ha incluido para hoy en el cartel que acompañará a Zapatero en la clausura de la convención a Jaime Lissavetzky. Pero, según Gómez, «no hay gresca» alguna ni duda de que se alcanzará un acuerdo, después de que el candidato al Ayuntamiento escuche a la comisión regional de listas de Madrid y le explique cuáles son los criterios.

Mientras ayer en Sevilla, el vicesecretario general del PSOE, José Blanco, prefirió guardar silencio y pedir prudencia, el líder del PSM defendió ante los periodistas los procedimientos que están tasados en el partido para elaborar la lista. Porque fracasará todo aquél, advirtió, que intente hacer de la candidatura de Madrid «una segunda vuelta de las primarias por el cartel de la Comunidad o quien pretenda una operación orgánica en el PSM». Los socialistas no ponen nombres, pero hablan, sin mencionarlo, de Alfredo Pérez Rubalcaba, principal valedor de Lissavetzky y quién más hizo por que Gómez perdiera las primarias contra Jiménez.

«Lo que importa a los madrileños en este momento no son los detalles últimos de la configuración de una lista, sino qué está pasando con la sanidad, con la educación y con la contaminación atmosférica en Madrid, que se cobra todos los años 1.800 vidas», afirmó un día después de pedir a la dirección federal del PSOE que ayude a ganar en Madrid y que deje al PSM resolver sus asuntos.

Los socialistas madrileños celebrarán esta semana su comisión regional de listas y someterán a votación la candidatura -que hasta ahora rechaza Lissavetzky- en el Comité Regional del 20 de febrero. Y la dirección está convencida de que Ferraz no tocará una lista que haya sido aprobada por el Comité Regional. Todo indica que Lissavetzky podría hacer algún cambio entre los seis puestos –aparte del suyo– que han sido designados por el candidato. Es decir, el PSM no dará a Lissavetzky ningún puesto más en la lista municipal, pero si éste quiere cambiar a alguno, Gómez está dispuesto a incluir en la candidatura a la Asamblea de Madrid al que finalmente quede fuera de la lista al Ayuntamiento. Dicho de otro modo, podría hacer un cambio de cromos (en este caso puestos) entre una y otra candidatura. Siempre lo mismo. Se repite la historia. Bien se acordará Lissavetzky cuando siendo él secretario general de la vieja FSM vetó la candidatura que encabezó Morán, tras ganar las primarias a Leguina.