Fin de Ramadán sangriento en Arabia Saudí

Una cadena de atentados suicidas contra objetivos chiíes, un consulado de EE UU y la mezquita de Medina deja una decena de muertos

El ataque más grave ocurrió a última hora de la tarde en la ciudad santa de Medina, donde murieron al menos seis personas además del atacante suicida.

Una cadena de atentados suicidas sacudió ayer Arabia Saudí en el penúltimo día del mes sagrado del Ramadán. El ataque más grave ocurrió a última hora de la tarde en la ciudad santa de Medina, donde murieron al menos seis personas –dos peregrinos y cuatro policías– además del atacante suicida. Asimismo, una decena de fieles resultaron heridos. La explosión se produjo muy cerca de la oficina de seguridad de la mezquita Al Masyid al Nabaui (la Mezquita del Profeta), en la ciudad de Medina, segundo monumento sagrado más importante del islam y donde se encuentra enterrado el profeta Mahoma.

Según las primeras informaciones publicadas en el diario saudí «Okaz», varios agentes de seguridad estaban a punto de romper el ayuno cuando un joven de unos 18 años de edad se acercó a ellos para compartir la comida. Minutos después, hizo detonar el cinturón de explosivos que portaba camuflado bajo sus vestimentas musulmanas provocando el caos en los alrededores del templo sagrado.

Un testigo, Qari Ziyaad Patel, de 36 años y natural de Suráfrica, que se encontraba en la mezquita en el momento de la explosión, aseguró a la agencia Ap que los feligreses pensaron al principio que «se trataba del estallido de un cañón», que se utiliza para marcar la ruptura del ayuno. Pero instantes después la tierra se sacudió. «Las vibraciones eran muy fuertes. Sonaba como un edificio que se desploma», agregó Patel. Minutos después de la explosión, comenzaron a circular imágenes en las redes sociales en las que se podía apreciar columnas de humo negro en el aparcamiento principal de la mezquita de Medina, que estaba repleta de fieles que habían ido a orar tras romper el ayuno musulmán en la víspera del fin del Ramadán.

Video of the attack seems to show soldiers on the floor near the explosion #Medinapic.twitter.com/BvqHcT6hrY

En una grabación distribuida en las redes sociales se mostraba un vehículo en llamas cerca del tempolo sagrado y los cuerpos sin vida de dos agentes de Policía en el suelo. Al cierre de esta edición, ningún grupo había reivindicado aún la autoría del ataque, pero todo apunta al grupo terrorista Estado Islámico (EI), que durante la última semana ha sembrado el terror en Estambul, Dacca y Bagdad con un balance de más de 250 muertos.

Horas antes del ataque en Medina, se sucedieron otros dos atentados suicidas. El primero de los ataques, perpetrado por un terrorista kamikaze, iba dirigido al consulado de Estados Unidos en Jeda, donde murió el agresor y al menos dos personas resultaron heridas. Según la agencia estatal Saudi Press, el atacante hizo estallar su chaleco con explosivos cuando fue interceptado por dos agentes de seguridad en el aparcamiento de un hospital, cerca de la legación diplomática estadounidense. El incidente se produjo alrededor de las cuatro. Algunos vehículos aparcados en la zona resultaron afectados por la explosión. La Embajada de Estados Unidos en Arabia Saudí confirmó que no había fallecidos ni heridos entre el personal consultar.

Horas más tarde, otro suicida se inmoló frente a la mezquita de Al Umran, en el centro de la ciudad oriental de Al Qatif, de mayoría chií, donde no se informó de más victimas mortales que el propio atacante. No es la primera vez que esta ciudad sufre un ataque de extremistas suníes. En mayo de 2015, un atentado suicida en un templo chií de la provincia de Al Qatif mató a una veintena de personas y causó un centenar de heridos.

La cadena de atentados en Arabia Saudí ocurre un día más tarde de que un coche bomba causara el peor atentado en Bagdad desde 2009, con al menos 213 muertos y más de 200 heridos, en el distrito de Karrada de Bagdad.

Recientemente, Arabia Saudí ha sido blanco de ataques del Estado Islámico que han dejado decenas de muertos. Dicha organización yihadista considera que la monarquía y el Gobierno saudíes –aliados de la Casa Blanca– son herejes. Este país forma parte de la coalición encabezada por Estados Unidos que combate al EI en Irak y en Siria. En junio, el Ministerio del Interior reveló que habían tenido lugar 26 atentados terroristas en el reino en los últimos dos años. Arabia Saudí ha sido acusada en numerosas ocasiones de tener un doble juego con el EI, ya que los expertos aseguran que este país ha finananciado en el pasado a la organización terrorista de Abu Bakr al Bagdadi.