Dictan medidas cautelares a sacerdote español acusado de apoyar pandillas

Un juzgado de San Salvador decidió hoy procesar en libertad condicional al sacerdote español Antonio Rodríguez, a quien la Fiscalía acusa de colaborar con pandillas, cargos que el religioso rechaza.

Sin embargo, Rodríguez no recuperó su libertad de inmediato porque debe esperar otro trámite judicial, según aclararon a los periodistas tanto él como su abogado, Nelson Flores.

El Tribunal Especializado de Instrucción A de San Salvador dictó medidas cautelares a favor de Rodríguez al término de una prolongada audiencia que comenzó el domingo y terminó hoy de madrugada, pues incluyó a más de un centenar de personas detenidas por distintas cuestiones entre el martes y el miércoles pasados.

"He quedado en libertad asistida y vamos a continuar el proceso", confirmó el sacerdote al salir de la audiencia, y reiteró su inocencia frente a las acusaciones de la Fiscalía General de la República (FGR).

El abogado explicó por su parte que "la etapa de instrucción continúa"y que las medidas cautelares aplicadas a Rodríguez consisten en no salir de El Salvador, no reunirse con pandillas, no tomar bebidas alcohólicas y presentarse ante el tribunal una vez al mes.

La FGR acusa al religioso de los presuntos delitos de introducción de objetos ilícitos en centros penales, tráfico de influencias y asociaciones ilícitas.

Pero Rodríguez sigue detenido en una dependencia policial en espera de otra audiencia judicial porque la FGR también le acusa de vínculos directos con el cabecilla de la pandilla Mara 18, Carlos Mojica, conocido como "El Viejo Lin", quien según las autoridades ordena delitos desde la cárcel.

"Nunca en mi vida", afirmó, ha cometido los delitos que señala la Fiscalía; "toda la vida me he sometido a los requerimientos"de ingreso a los centros penitenciarios, por lo que "me siento muy tranquilo", insistió el sacerdote.

Rodríguez fue detenido el martes pasado en San Salvador dentro de una amplia operación de la Policía y la FGR en la que se produjeron al menos 127 detenciones por distintos delitos en varias zonas del país.

Según las autoridades, los restantes detenidos, entre ellos 12 policías, tres jueces y dos fiscales, pertenecen a varias organizaciones delictivas, sin relación con el caso del sacerdote.

Rodríguez, conocido popularmente en El Salvador como "padre Toño", es párroco de Mejicanos, municipio cercano a San Salvador, donde dirige desde hace varios años un programa de rehabilitación de pandilleros.

La iglesia católica de El Salvador manifestó el domingo su preocupación por la detención del sacerdote español y también le expresó su solidaridad.