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Reforestación

Drones para plantar árboles: así usa Argentina la tecnología para revolucionar la reforestación

Gracias al uso de drones, Argentina prevé una plantación total de más de 100.000 árboles en 13 hectáreas

Drones para plantar árboles: así usa Argentina la tecnología para revolucionar la reforestación ReForest Latam

La naturaleza es uno de los pilares fundamental de la Tierra. Los ecosistemas naturales cumplen funciones esenciales y, debido a la actividad humana, se ha producido en multitud de terrenos una degradación acelerada, poniendo en riesgo el equilibrio natural del planeta.

Sin embargo, Sudamérica ha dado un paso hacia delante en la reforestación de estos terrenos. Gracias a un método innovador, Argentina va a implementar un sistema basado en el uso de drones para recuperar cientos de kilómetros de árboles.

La iniciativa, basada en lanzar semillas en cápsulas biodegradables para recuperar bosques en zonas degradadas, tiene como objetivo revertir los daños en el Gran Chaco, un territorio vital pero profundamente deforestado.

El uso de drones para impulsar la reforestación

Argentina va a utilizar la ciencia y la tecnología para restaurar una de las regiones forestales más grandes de Sudamérica. El Gran Chaco es un ecosistema de bosque seco subtropical de gran biodiversidad que actualmente está amenazado por la deforestación.

Gracias a la organización The Nature Conservancy (TNC) y la startup ReForest Latam, Argentina busca fortalecer la cobertura vegetal mediante esta técnica de siembra aérea para cubrir superficies donde la plantación manual resulta compleja.

La intervención se realizó en enero de 2026 en Tostado, Santa Fe, Bandera y Santiago del Estero, y el objetivo es recuperar hasta 13 hectáreas mediante esta dispersión aérea, lo que equivale a unos 8.000 árboles nativos. Entre las especies destacan el algarrobo blanco, el palo borracho amarillo, el guayacán y el quebracho colorado santiagueño.

Cómo se produce la reforestación desde el aire

Ante un terreno totalmente deforestado, la siembra tradicional supone una serie de inconvenientes que dificultan su recuperación. Y es que en aquellas zonas de más difícil acceso se requieren de más recursos y logística.

Es por ello que el uso de drones reduce costes y permite intervenir grandes superficies en menos tiempo. La tecnología facilita una dispersión planificada de semillas, además de permitir actuar en áreas afectadas por incendios o donde la plantación manual no es viable.

Tras la implantación de este innovador método, se prevé una plantación total de más de 100.000 árboles. Los drones sobrevolarán las áreas determinadas para conseguir una reforestación que devolverá el verde al Gran Chaco.

El uso de cápsulas biodegradables

Para llevar a cabo el plan y lograr la plantación de miles de árboles es necesario el uso de cápsulas biodegradables. En este caso, se trata de unos proyectiles que son lanzados por los drones, donde se encuentran todas las semillas.

Denominadas iSeeds, estas cápsulas hidrosolubles y biodegradables están diseñadas para cada especie y localización. Contienen semillas nativas activadas con microorganismos, consorcios de bacterias, hongos, fibras orgánicas y nutrientes que favorecen un desarrollo excepcionalmente fuerte.

Además, incorporan extractos botánicos con propiedades insecticidas para minimizar el uso de químicos, asegurando así que cada vuelo responda a las necesidades específicas del territorio.

Ignacio Gasparri, director de ciencia en ReForest, señala que el enfoque combina biotecnología aplicada con análisis ecosistémico para lograr que la restauración sea eficiente y escalable. Antes de cada vuelo, el equipo evalúa las condiciones meteorológicas con rigor. Resulta vital que la dispersión anticipe lluvias, evitando que las semillas queden expuestas a sequías o calor extremo sin haber germinado.