Guerra en Oriente Medio

Irán cuadra el círculo: defiende al Papa y ensalza al "profeta de la paz Jesús" para atacar a Trump

El presidente del país, Masud Pezeshkian, ha salido en defensa del pontífice después de que el presidente de Estados Unidos le criticara por su actitud ante la guerra

ALGIERS (Algeria), 13/04/2026.- Pope Leo XIV looks on during a meeting with authorities, civil society and diplomatic corps at the 'Djamaa el Djazair' coference center in Algiers, Algeria, 13 April 2026. The Pope has embarked on an eleven-day Apostolic Journey to Africa, with scheduled stops in Algeria, Cameroon, Angola, and Equatorial Guinea. (Papa, Camerún, Guinea Ecuatorial, República Guinea, Argel) EFE/EPA/LUCA ZENNARO
León XIV, en su visita a ArgeliaLUCA ZENNAROAgencia EFE

El régimen iraní ha demostrado este lunes que, en la guerra y en la política, siempre hay que aspirar a la cuadratura del círculo. El presidente del país, Masud Pezeshkian, ha salido en defensa del papa León XIV y ha ensalzado públicamente la figura de Jesús, “el profeta de la paz y la hermandad”.

El mandatario iraní, con cierta fama de moderado dentro del régimen, ha hecho estas declaraciones después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, “insultara” al papa, de quien dijo que es "terrible en política exterior”.

“Su Santidad el Papa Luis XIV (@Pontifex), condeno el insulto dirigido a Su Excelencia en nombre de la gran nación de Irán”, dijo en X Pezeshkian.

“Declaro que la profanación de Jesús, el profeta de la paz y la hermandad, es inaceptable para cualquier persona libre. Le deseo gloria en Alá”, añadió.

Trump afirmó la víspera que el papa estadounidense es "terrible en política exterior" aludiendo a sus críticas sobre Irán y Venezuela, y le instó a "dejar de complacer a la izquierda radical", informa Efe.

"El papa León es DÉBIL con el crimen y terrible en política exterior", escribió el mandatario en su red Truth Social, en un largo mensaje en el que le insta a "concentrarse en ser un gran papa, no un político", porque "está perjudicando a la Iglesia católica”.

El pontífice respondió a Trump que "el evangelio es claro" y que "la Iglesia tiene la obligación moral de ir contra la guerra", según dijo durante el vuelo hacia Argelia para su tercer viaje internacional.

La reacción de Pezeshkian encierra en sí misma una paradoja: la de ver a un Estado confesional islámico defender al cristianismo pese a que está constituido como una teocracia musulmana y que persigue de forma sistemática cualquier atisbo de libertad religiosa, incluida la cristiana.

Aunque el cristianismo está formalmente reconocido como minoría en Irán, lo cierto es que el margen real de libertad es muy limitado. Los cristianos, especialmente los conversos desde el islam, pueden ser detenidos, juzgados o encarcelados por actividades religiosas consideradas ilegales o por “propaganda contra el régimen”, según un reciente informe de Rome Reports.

En algunos casos, tribunales iraníes han impuesto condenas que suman más de 40 años de prisión a varios conversos únicamente por practicar su fe. Además, informes sobre libertad religiosa sitúan a Irán entre los países más restrictivos en un sistema coercitivo cada vez más amenazante.

El estallido de la guerra hace mes y medio no ha hecho sino empeorar la situación para estas minorías. La apelación a Jesús como “profeta de la paz” no parece que vaya a tener mucha proyección real en la situación de los cristianos en Irán. Pero como arma dialéctica sí tiene, desde luego, su valor para el régimen de los ayatolás.