Internacional

El apaciguamiento de López Obrador con EEUU no da resultados

El presidente mexicano trata de rebajar la tensión con una carta «en son de paz» a pesar del coste económico de la humillación americana

El presidente mexicano trata de rebajar la tensión con una carta «en son de paz» a pesar del coste económico de la humillación americana.

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Fuerte sacudida en los mercados mexicanos tras la amenaza de Donald Trump de imponer tasas a todos los productos de México. El peso se desplomó el viernes por la mañana y la bolsa mexicana abrió con pérdidas después de varias jornadas de subida. La amenaza arancelaria de Trump ha cortado el clima de optimismo ante la inminente ratificación del nuevo tratado de libre comercio con Estados Unidos y Canadá (TMEC) que ahora está en riesgo y es un duro revés contra la política migratoria de México, que pretende liderar un gran proyecto de desarrollo para frenar la salida masiva de centroamericanos hacia Estados Unidos.

A primera hora del viernes el peso caía un 3,1% respecto al dólar y la bolsa retrocedía un 2% tras el amago de Trump, que también ha tenido consecuencias en los mercados internacionales. Los bonos soberanos de Alemania tocaron un suelo histórico, mientras que los de EE UU llegaron a su nivel más bajo en dos años. El anuncio de Trump llegó en un momento inesperado. Y es que solo unas horas antes del incendiario tuit en el que amenazaba con imponer una tasa del 5% a todas las importaciones de México si este no tomaba medidas más contundentes para detener la migración, tanto México como EE UU habían iniciado formalmente el proceso para que sus parlamentos dieran el visto bueno al renovado acuerdo de libre comercio.

En la misma línea, esta misma semana la presidenta del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde, elogió el TMEC en su visita a México y señaló los beneficios que su entrada en vigor tendría para el comercio internacional tras reunirse con Andrés Manuel López Obrador.

El mandatario mexicano respondió a las amenazas durante una comparecencia en el Palacio Nacional. «Les digo a todos los mexicanos que tengan confianza, que vamos a superar esta actitud del Gobierno de EE UU y que van ellos a rectificar porque México no merece un trato como el que se quiere aplicar», subrayó. En la noche del jueves envió una carta titulada «Al presidente Donald Trump en son de paz» en la que afirma que «los problemas sociales no se resuelven con impuestos o medidas coercitivas». El tono de la respuesta es algo más duro de lo habitual y López Obrador llega a decir que «no me falta valor, no soy cobarde ni timorato», aunque pocos en México piensan que vaya a extender un pulso con Estados Unidos que tendría un impacto devastador en la economía. Para José Ignacio Martínez, experto en comercio exterior de la Universidad Nacional Autónoma, este arancel le puede dar la puntilla a la economía mexicana, cuyas perspectivas de crecimiento han ido contrayéndose en los primeros seis meses de AMLO, según explica a LA RAZÓN: «Mi pronóstico es que en este segundo trimestre creceremos al 0,5% y esta medida nos haría pasar pronto del estancamiento a la recesión».

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López Obrador ha ordenado a su Secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, que viaje de inmediato a Washington para tratar de contener la crisis, llegar a un acuerdo con la Administración Trump y volver a la senda del entendimiento que llevó hace unas semanas a la cancelación de los aranceles al acero y al aluminio impuestos hace un año. «La delegación de Ebrard lo va a tener difícil y seguramente tenga que hacer más concesiones en el control migratorio si quiere frenar los nuevos aranceles», avanza Gustavo Vega, analista del Colegio de México.