El candidato republicano acusado de pederastia reta al partido y no renuncia

Roy Moore, candidato al Senado
Roy Moore, candidato al Senado

El ultra Roy Moore es el favorito en las elecciones al Senado por Alabama.

El candidato republicano a senador en Alabama Roy Moore, de 70 años, reapareció por primera vez ayer tras difundirse que habría tenido contactos sexuales inapropiados cuando tenía 32 años con adolescentes de 14, 17 y 18 años. Apenas vaciló en defenderse. Su mensaje fue claro y desafiante al «establishment» republicano, que le había pedido que se retirara de la carrera: «No soy culpable de ningún mal comportamiento sexual con nadie. Es todo un intento desesperado contra mi campaña. Es muy extraño que todo esto surja cuatro semanas antes de las elecciones», se defendió Moore, favorito hasta ahora para las elecciones especiales programadas el próximo 12 de diciembre en Alabama para asignar el escaño del Senado que dejó vacío Jeff Sessions al convertirse a comienzos de año en el secretario de Justicia del Gobierno de Trump.

Leigh Corfman, una de las supuestas víctimas, relató que conoció a Corfman cuando ella tenía 14 años, y que éste le quitó los pantalones y la camiseta y le tocó por encima de la ropa interior. «Quería que parase. Quería irme», recuerda ahora la mujer, que después le contó lo sucedido a dos de sus amigas de infancia.

Además de Corfman, otras tres mujeres entrevistadas por el «Post» aseguraron que Moore trató de seducirlas cuando ellas tenían entre 16 y 18 años y él iniciaba la treintena, aunque no lo acusaron de haberlas forzado a mantener ningún contacto sexual. Durante una entrevista radiofónica, Moore sostuvo que hace 40 años mantuvo citas «con muchas chicas jóvenes» y que no recuerda haber salido con ninguna «sin el permiso de su madre».

Para Moore y su entorno –incluidos sus colegas de Alamaba, que le apoyan ciegamente– todo es mentira. Trump, de gira por Asia, y varios influyentes políticos, líderes y senadores republicanos se distanciaron de Moore tras publicarse la información. «El presidente cree que, si estas acusaciones son ciertas, haría bien de retirarse» de la carrera electoral, aseguró Sarah Sanders, la portavoz de la Casa Blanca, donde están muy preocupados porque este escándalo pueda hacerles perder uno de los dos asientos en la Cámara Alta, donde los republicanos tienen una mayoría muy débil.

Moore es un ex juez del Tribunal Supremo de Alabama conocido por su polémico uso de la Biblia para interpretar la ley, y está alineado con la llamada «derecha alternativa» radical que propugna el ex estratega jefe de la Casa Blanca Steve Bannon.

Sin embargo, todo este asunto pone de manifiesto las debilidades del «establishment» republicano, las consecuencias del efecto del presidente Trump dentro de su agrupación y las divisiones después de que el Partido Republicano de Alabama haya cerrado filas en torno a Moore, apoyado por Steve Bannon, el populista de extrema derecha y ex jefe de Estrategia del presidente Trump.