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Guerra en Oriente Medio

Irán niega haber solicitado un alto el fuego como asegura Trump

La Guardia Revolucionaria lanza su mayor oleada de misiles contra Israel de las últimas semanas de conflicto bélico

Iran War ASSOCIATED PRESSAP

En paralelo a la contienda militar, Irán y EE UU vienen librando desde el pasado 28 de febrero otra guerra cada vez más desconcertante: la de la información. El presidente estadounidense, Donald Trump, ha ganado varias veces la guerra y ha acabado definitivamente con las capacidades militares de la República Islámica también en un puñado de ocasiones durante las casi cinco semanas transcurridas desde el inicio de la operación aliada en Irán. A pesar de los 33 días de bombardeos y de la desaparición de la cúpula militar y política del régimen, Teherán presume de que sus capacidades bélicas permanecen intactas. En paralelo, la contienda escribió una nueva página con el mismo guion de días y semanas precedentes: ataques de las fuerzas iraníes contra Israel y sus vecinos árabes del Golfo, y una nueva ola de bombardeos israelíes y estadounidenses contra infraestructura militar e industrial en Teherán y otros puntos del país como Isfahán.

Ayer, tras el anuncio en redes del mandatario estadounidense de que el régimen de los mulás le ha pedido un alto el fuego, el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, no tardaba en salir al paso para negarlo. El jefe de la diplomacia de la República Islámica calificó de «falsas» las afirmaciones de Trump, en declaraciones a la cadena de televisión estatal IRIB. Además, Araqchi tildó de mera «especulación de los medios» la existencia de una contrapropuesta iraní de cinco puntos para un acuerdo de alto el fuego.

«Irán no ha presentado ninguna propuesta de alto el fuego», zanjaba el ministro iraní de Exteriores. «La guerra continuará hasta que el agresor sea castigado y se pague una compensación completa a Irán», reiteraba el canciller iraní en la misma entrevista repitiendo el posicionamiento que la interlocución del régimen habría trasladado en los últimos días a Washington. Además, un comandante de la Guardia Revolucionaria presumía en la tarde de ayer de que «los enemigos estadounidense y sionista pensaron que el Frente de Resistencia Islámica estaba colapsando y se han encontrado con una fortaleza sin parangón».

Desde el Ministerio de Inteligencia del régimen se anunciaba, por otra parte, la detención de unos 65 «agentes y colaboradores del enemigo» en varias operaciones policiales en la provincia de Markazi.

Mientras los representantes del régimen optan públicamente por el tono y el fondo inflexibles –la jornada de ayer fue la de la reaparición, aunque siempre sin dejarse ver en público, del líder supremo Mojtaba Jamenei, quien lanzaba un mensaje de apoyo a Hizbulá–, militarmente la Guardia Revolucionaria y demás unidades de las fuerzas armadas iraníes siguen sin dar indicios de estar dispuestas a rebajar la escalada. No en vano y a pesar de los anuncios reiterados de la Administración estadounidense sobre la mengua sufrida por las capacidades bélicas del régimen, las fuerzas iraníes pueden presumir de no haber reducido significativamente el número de misiles y drones lanzados a sus enemigos regionales con el paso de las semanas. Según datos del Ejército de Israel, solo durante la mañana y la tarde de hoy, las fuerzas iraníes habían dirigido una decena de misiles contra su territorio, en lo que constituye un récord desde el inicio de la guerra. El cuerpo de Bomberos de Israel anunció que tras las andanadas se habían producido impactos de metrallas o municiones pequeñas en el área metropolitana de Tel Aviv, en zonas periféricas como Petaj Tikva o la localidad de Rosh Ha Ayin, al este de la urbe.

Con todo, según las mismas fuentes militares israelíes, aunque en las primeras jornadas de la guerra cada lanzamiento de la República Islámica implicaba decenas de misiles (las fuerzas armadas israelíes nunca han proporcionado un desglose preciso), con el paso de los días estos se redujeron a cifras entre los dos y los cinco proyectiles por andanada.

Por otra parte, según datos compilados por la agencia turca Anadolu a partir de los gobiernos árabes y el israelí Institute for National Security Studies (INSS), Irán ha lanzado un total de 6.670 misiles y drones a territorio jordano, israelí y de los Estados del Golfo desde el inicio de la contienda el pasado 28 de febrero.

De acuerdo al cómputo de Anadolu, los ataques de Teherán a sus vecinos han seguido un patrón relativamente estable: Irán lanzó 215 ataques con drones contra Israel solo en la última semana, lo que representa aproximadamente el 28% del total de agresiones con aparatos no tripulados llevadas a cabo en cuatro semanas. Teniendo en cuenta que las fuerzas iraníes había llevado a cabo unos 500 ataques con drones contra Israel hasta el 19 de marzo, los 215 ataques de la última semana reflejan que no hay un cambio significativo en la capacidad bélica del régimen.

Entretanto, las fuerzas iraníes volvieron a golpear en una jornada más, infraestructura civil de sus vecinos. El Ministerio de Defensa de Qatar denunció el ataque con misiles iraníes contra un petrolero en sus aguas territoriales y las autoridades de Kuwait revelaron otro contra un tanque de combustible en las instalaciones de su aeropuerto internacional