Bruselas

La UE diseña un «traje a medida» para Cameron que aleje el Brexit

Los Veintiocho negocian en Bruselas un nuevo encaje de Reino Unido en Europa que asegure su permanencia en el club. Salvo sorpresas, se espera que se anuncie hoy el acuerdo que incluye la retirada de las ayudas a los ciudadanos comunitarios

Cameron, Merkel y el presidente de la Comisión Europea, Jean Claude Juncker, ayer antes de la foto oficial.
Cameron, Merkel y el presidente de la Comisión Europea, Jean Claude Juncker, ayer antes de la foto oficial.larazon

Los Veintiocho negocian en Bruselas un nuevo encaje de Reino Unido en Europa que asegure su permanencia en el club. Salvo sorpresas, se espera que se anuncie hoy el acuerdo que incluye la retirada de las ayudas a los ciudadanos comunitarios

«Todos tendrán tiempo de escenificar su drama y después habrá un acuerdo». Son las palabras de la presidenta de Lituania, Dalia Grybauskaite, que como casi siempre es clara y directa cuando en Bruselas se juega al despiste. Cómo evitar el Brexit ha sido la obsesión de todos los líderes europeos, que ven en la salida de Reino Unido de la UE más inconvenientes que ventajas. De ahí, que ayer se extendiera la alfombra roja para recibir al primer ministro británico, David Cameron.

Sin embargo, en términos de agenda, se prevé que el acuerdo formal llegue hoy. La noche de ayer se dedicó a que los Veintiocho expresaran su sentir ante las demandas británicas. Una ronda necesaria a nivel político, aunque el texto llegaba ayer a manos de los líderes consensuado en los aspectos más importantes y delicados. «Por la noche se trabajará un tercer borrador, pero que apenas variará en aspectos técnicos», señalaban ayer fuentes europeas a este diario. Cameron se mostró positivo a Bruselas, a sabiendas de que la propuesta presentada por el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, estaba ampliamente aceptada por el conjunto de socios europeos. Es una victoria clara de Cameron que quedará confirmada hoy mismo y que le permitirá volver a casa con un mejor encaje de su país en la Unión Europea con el que pueda convencer a los británicos de que lo mejor es quedarse dentro de la Unión. En Bruselas se cruzan los dedos para que los británicos también voten a favor de permanecer dentro del club europeo porque, de lo contrario, tanto trabajo y tanta cesión habrían sido en vano.

La medida que más reparos ha suscitado es el llamado «freno de emergencia» que permite la retirada de ayudas sociales a los ciudadanos comunitarios que vivan en Reino Unido durante sus primeros años de estancia. Pero una vez se ha aclarado que no afecta a la libre circulación de personas, sino que se limita a eliminar un complemento salarial que sólo existe en Reino Unido y a acotarlo en el tiempo, los socios europeos han ido aceptando la interpretación necesaria de los Tratados para poder aprobar este acuerdo «a medida». Todos los socios llegaban a la cumbre con una visión «constructiva» para aceptar todas las peticiones británicas.

Cameron fue ayer la estrella de la noche. Todos los líderes, de forma abierta o en reuniones bilaterales, trataban de buscar una foto con el «premier». El primer ministro británico es un reconocido pro-europeo a pesar de que dentro de su país tendrá difícil vender como positivo el acuerdo que le ha prometido Europa. Los Veintiocho han aceptado darle un «sí» a todas sus peticiones. Y si no hay ningún contratiempo y todo sigue el curso previsto, el sueño de Cameron se hará realidad y hoy mismo saldrá de Bruselas con una declaración de amor incondicional de sus socios europeos.

Desde que comenzaran sus negociaciones en las capitales europeas David Cameron ha sabido como arrastrar a sus homólogos a su terreno. En Bruselas se reconoce la gran capacidad de negociación que tienen los políticos británicos, pero también el respaldo de madrinas como la canciller alemana, Angela Merkel, que desde el principio se ha comprometido con la causa británica. La canciller no quiere que haya escisiones en la UE mientras ella sea uno de los grandes motores que buscan impulsar precisamente la integración europea.

A pesar de las cesiones a Reino Unido, uno de los denominadores comunes de la noche fue que un acuerdo con los británicos no está reñido con tener más Europa. Así lo pidieron países fundadores como Alemania o Francia. El presidente francés, François Hollande, aseguraba ayer que aunque quiere que Reino Unido siga formando parte de la UE, también quiere que Europa «pueda avanzar sin que nadie pueda impedirlo». Para que este compromiso quede patente hoy seguirá habiendo reuniones bilaterales para pulir cualquier tipo de duda.

Después de la primera sesión de trabajo dedicada en exclusiva a Reino Unido, los líderes europeos pudieron dedicar la cena al tema migratorio. Fue el momento para evidenciar el escaso avance que existe en los compromisos adquiridos para la reubicación de refugiados por cuotas en la UE.

Se esperaba la presencia del primer ministro turco, Ahmet Davutoglu, para debatir la situación de la crisis de los refugiados pero después del atentado en Ankara contra un convoy militar, decidió cancelar su viaje a Bruselas. Como muestra de solidaridad con el país –Turquía es un socio fundamental para frenar la llegada masiva de refugiados e inmigrantes irregulares a las costas europeas–, el conjunto de líderes europeos emitieron un comunicado de condena y repulsa al atentado terrorista en Ankara.

«Extendemos nuestras profundas condolencias a las familias y amigos de las víctimas y expresamos nuestra solidaridad con la gente de Turquía. Actos de terrorismo, sea quien sea quien lo cometa o allá donde se den siempre son inaceptables. La UE y sus estados miembros incrementa todos sus esfuerzos para luchar contra esta lacra en cooperación con los socios», reza la nota.