Los partidos dan la espalda al Gobierno técnico italiano

Cottarelli no presenta su lista de ministros al presidente ante la falta de apoyos parlamentarios.

Carlo Cottarelli, el primer ministro técnico propuesto por el presidente italiano, ayer en Roma

Cottarelli no presenta su lista de ministros al presidente ante la falta de apoyos parlamentarios.

Se esperaba al encargado para presidir el Gobierno, Carlo Cottarelli, pero el único que compareció fue un portavoz de la institución, Giovanni Grasso. «Cottarelli le ha explicado al presidente el estado de la situación, los dos se volverán a ver mañana [por hoy]», aseguró. El estado de la situación pinta un panorama con las bolsas desplomándose, el diferencial con el bono alemán en máximos desde 2013, la relación con la UE a debate, un presidente cuestionado, el país dividido, los partidos pidiendo elecciones y un Gobierno técnico que puede fracasar antes de nacer. Sería el segundo en una semana, contando con que en el mejor de los casos tendría un par de meses de vida. Ante esta situación, Cottarelli, que había acudido al Quirinal para entregarle la lista de sus ministros, se marchó a reflexionar. Algo que falta ahora en Italia, que avanza a base de sustos.

El primero lo dieron de buena mañana los mercados, que hicieron teletransportarse al país a crisis pasadas. Primer argumento para los antisistema. «El diferencial no temía a Savona [ministro de Economía vetado], temía la inestabilidad», había dicho el líder del Movimiento 5 Estrellas (M5E), Luigi Di Maio.

Más tarde, el socialdemócrata Partido Democrático, el único que parecía que votaría a favor del Gobierno técnico, anunció su abstención. El Ejecutivo de Cottarelli podría llegar al Parlamento no sólo condenado a fracasar sino sin ningún voto a favor, lo que hizo replantearse toda la estrategia. Una de las opciones que se manejan es que el actual Gabinete en funciones disuelva las cámaras y se vote lo antes posible, probablemente a finales de julio. Segundo argumento para el M5E y Liga, que piden que se respete la decisión de las urnas.

El tercer susto vino de fuera, cortesía del comisario alemán de Presupuestos, Gunther Oettinger, quien dijo en una entrevista a la Deutsche Welle que esperaba que «los mercados envíen una señal para que no se vote a los populistas». Después matizaron sus palabras, salieron a desmentirlo toda la jerarquía comunitaria, pero el daño ya estaba hecho. «Qué locura, en Bruselas no tienen vergüenza», aseguró el líder de la Liga, Matteo Salvini.

Habida cuenta del «estado de la situación», Cottarelli decidió poner el Gobierno en el congelador, abrir la posibilidad de elecciones inmediatas y dejar más sustos para la apertura hoy de los mercados. El último atracón podría llegar a final de la semana, cuando el M5E ha convocado manifestaciones para reprochar al jefe del Estado el boicot a su pacto de Gobierno con la Liga, mientras que el PD ha contraprogramado con movilizaciones a favor de Mattarella.