Muerren trece soldados libios en un doble atentado suicida en Bengasi

Al menos trece soldados leales al gobierno libio internacionalmente reconocido establecido en Tobruk han muerto y siete resultaron heridos en un doble atentado con coche bomba en la ciudad de Bengasi, informaron a Efe fuentes de Seguridad.

Al menos trece soldados leales al gobierno libio internacionalmente reconocido establecido en Tobruk murieron hoy y siete resultaron heridos en un doble atentado con coche bomba en la ciudad de Bengasi, informaron a Efe fuentes de Seguridad.

Según las mismas fuentes, el atentado fue perpetrado al caer la noche por supuestos suicidas en dos puestos de control de la ruta al aeropuerto, en el barrio de Leithi, uno de los más afectados por la lucha por el control de la ciudad que desde hace meses libran las Fuerzas regulares libias afines a Tobruk y las milicias islamistas leales al gobierno rebelde establecido en Trípoli.

La fuente responsabilizó de los ataques a las milicias islamistas afines al gobierno rebelde “Maylis asl Shura” y “Zuar Benghazi”, a las que acusó de querer vengar con ellos la muerte el lunes de un mediático comandante de sus fuerzas conocido como “Bouka”.

El atentado simultáneo, que destruyó varios carros de combate de las fuerzas del general Jalifa Hafter -jefe del Ejército leal a Tobruk,- no ha sido reivindicado aún por grupo alguno.

Libia es un Estado fallido, víctima del caos y la guerra civil, desde que en 2011 la comunidad internacional y las fuerzas de la OTAN contribuyeran a derrocar el régimen dictatorial de Muamar al Gadafi.

Desde las últimas elecciones, dos gobiernos, uno rebelde en Trípoli y otro reconocido en Tobruk, luchan por hacerse con el control del país apoyados por milicias islamistas, exmiembros del antiguo régimen, líderes tribales, señores de la guerra y traficantes de armas, de personas, drogas y petróleo.

Grupos yihadistas como la rama libia del Estado Islámico (EI) avanzan desde hace semanas desde su bastión oriental en Darna hacia la localidad costera de Sirte, donde ya controlan algunos barrios y luchan contra las fuerzas islamistas moderadas leales a Trípoli.

En este ambiente de creciente caos, los países occidentales y vecinos temen un colapso total en Libia que permita al EI afianzar sus posiciones y convertir este territorio en una base para grupos terroristas con el fin de extender sus operaciones yihadistas en el norte de África.

Por ello, la ONU presiona desde hace días a las dos partes en conflicto para que acepten la formación de un gobierno de unidad nacional que ponga fin al conflicto fratricida y permita aunar fuerzas para frenar el frente yihadista, compuesto por voluntarios llegados de todo el Sahel, y en particular del vecino Túnez.