Política

Obama pide a Netanyahu un alto el fuego humanitario «sin condiciones» en Gaza

Soldados israelís con sus blindados junto a la frontera con Gaza.
Soldados israelís con sus blindados junto a la frontera con Gaza.

El presidente estadounidense, Barack Obama, telefoneó al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, para pedirle un "alto el fuego humanitario inmediato y sin condiciones"en Gaza, donde los muertos superan ya el millar.

El presidente estadounidense, Barack Obama, telefoneó al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, para pedirle un "alto el fuego humanitario inmediato y sin condiciones"en Gaza, donde los muertos superan ya el millar.

En un comunicado, la Casa Blanca indicó que el presidente Obama "dejó claro que es un imperativo estratégico instituir un alto el fuego inmediato y sin condiciones que ponga fin a las hostilidades y conduzca a un cese permanente de las hostilidades".

Aunque el mandatario reconoció de nuevo el derecho de Israel a defenderse de los ataques de cohetes y a través de túneles de Hamás, también recordó que se debe permitir a los palestinos en Gaza "llevar vidas normales y solucionar las necesidades de desarrollo económico a largo plazo"de la Franja.

El movimiento islamista Hamás y otras milicias en Gaza prometieron hoy adherirse a un alto el fuego humanitario durante 24 horas, pero se registraron disparos de hasta 25 cohetes en zonas del sur de Israel, lo que llevó al Ejército israelí a suspender la tregua.

El secretario de Estado de EEUU, John Kerry, media junto con Egipto para que tanto Israel como Hamás acuerden un alto el fuego permanente, para lo cual el movimiento islamista palestino pide el fin del bloqueo económico a la Franja de Gaza.

En su conversación con Netanyahu, Obama reafirmó su apoyo a Egipto en la mediación para obtener un cese de la violencia, que en el lado palestino ha costado la vida a 1.147 personas, la mayoría civiles.

Obama subrayó la necesidad de que en el acuerdo se tenga en cuenta las necesidades de seguridad de Israel, la protección de civiles, pero también la importancia de "aliviar la crisis humanitaria en Gaza"y dar a los palestinos oportunidades para el desarrollo económico "al tiempo que se fortalece a la Autoridad Nacional Palestina".

"El presidente destacó la opinión de Estados Unidos de que a la larga cualquier solución duradera del conflicto palestino-israelí debe asegurar el desarme de grupos terroristas y la desmilitarización de Gaza", indicó la Casa Blanca.

Fin del Ramadán

Tras una larga mañana de intensos bombardeos israelíes, los gazatíes aprovecharon la decisión del movimiento islamista Hamás de sumarse a un alto el fuego de 24 horas para inundar las calles y aprovisionarse antes de celebrar, esta noche o mañana, la fiesta del fin de Ramadán.

Sobrepasadas las 14.00 horas (11.00 GMT), los endémicos atascos regresaron a la Franja y los mercados se convirtieron en un bullicioso ir y venir de hombres, mujeres y niños cargados con bolsas.

El producto estrella era el "Fesih", un pescado seco recubierto de sal que los gazatíes comen durante la fiesta del Aid al Fitr para compensar los nutrientes que ha perdido el cuerpo durante el Ramadán y los excesos de dulce.

"No, es igual que el año pasado. No hemos subido los precios. La tregua es muy importante, porque si no logro vender hoy toda esta mercancía, la perderé, y perderé mucho dinero", explicaba esta tarde a Efe un estresado comerciante en el mercado central.

A su alrededor, la vida comenzaba a tener tintes de normalidad en la Franja tras veinte días de intensos bombardeos por tierra, mar y aire que han segado la vida de cerca de 1.100 personas, en su gran mayoría civiles palestinos.

De ellos, más de 800 sólo en los díez días que dura la incursión terrestre israelí, que ha desatado combates cuerpo a cuerpo en los que ya han perecido 43 soldados de Israel y un número desconocido de milicianos.

Según cifras de la agencia de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA, por sus siglas en inglés), cerca de una cuarta parte de las víctimas totales son niños, y más de dos centenares mujeres y ancianos.

La OCHA advirtió, asimismo, que más de 200.000 palestinos se han visto obligados a desplazarse de forma interna, 165.000 de ellos en escuelas-albergue de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos (UNRWA).

Otros, como la familia de Samer, un empleado de banca de 45 años, viven desde hace dos semanas en casa de parientes, mientras que otras familias y vecinos se han refugiado en apartamentos alquilados en zonas que creen más seguras.

"Esta fiesta de Ramadán será diferente. Estaremos todos en casa juntos, y no habrá el peregrinar a casa de los parientes", explicaba a Efe.

"Yo vivía en Beit Janún. No me he atrevido a ir a mi casa. Mi hijo mayor sí, fue ayer aprovechando el alto el fuego, y me dijo que ahora no se puede vivir. No sé que vamos a hacer", confesó con pesar.

De acuerdo con las estadísticas de la OCHA, las casi tres semanas de bombardeos han destruido 3.333 viviendas en toda la Franja, mientras que 3.380 más han sufrido daños que las hace inhabitables.

Barrios enteros como al Shahaiye, en el este de Gaza, y localidades como la propia Beit Janún en el norte y Al Joza, en el sur, han quedado literalmente arrasados y necesitarán años y miles de millones de euros para ser reconstruidos.

Mientras tanto, habrá que dar nuevo cobijo a decenas de miles de personas que han perdido su hogar en una franja de costa de apenas 325 kilómetros cuadrados en los que ya viven hacinados más de dos millones de habitantes.

"Lo que Israel ha hecho es un crimen de guerra con la complicidad de ustedes, los europeos. Nos robó el territorio, nos encerró y ahora entra con sus tanques para empujarnos mucho más al mar", grita Samir al Jurey, funcionario jubilado.

A su lado, entre decenas de niños desarrapados que trabajaban en vez de jugar, una mujer lloraba: "Han matado cientos de personas, de niños, de civiles. Destruido miles de casas, qué tipo de fiesta vamos a celebrar".

Según un mapa difundido hoy por la UNRWA en las redes sociales, los tanques israelíes ocupan ahora un 44% del territorio gazatí, una zona en la que antes vivían cerca de 250.000 personas.

En esta extraña situación, está previsto que el alto el fuego se prolongue hasta las 11.00 GMT del lunes, si ninguno de los contendientes lo rompe.

Hamás aceptó la tregua a mediodía, pero aún así, las milicias lanzaron varios cohetes contra Israel, que no causaron daños ni víctimas y que en alguno de los casos fueron interceptados por el escudo antimisiles "Iron Dome".

Israel, por su parte, aseguró que vigilará la situación y reaccionará de acuerdo con el desarrollo de la misma.

El gobierno israelí aceptó anoche un alto el fuego de 24 horas que fue rechazado por Hamás, pero se reservó el derecho a proseguir las acciones terrestres para acabar con los túneles construidos por Hamas con diferentes propósitos.