Internacional

Un juez de Argentina determina por primera vez que Nisman fue asesinado

La muerte del fiscal Alberto Nisman, que investigaba el mayor atentado cometido en Argentina y había acusado a la entonces presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, de encubrir a los sospechosos iraníes, fue un homicidio, según determinó ayer el juez federal Julián Ercolini, siendo la primera vez que la Justicia califica como «homicidio» la muerte del fiscal y que hasta ahora se había investigado como un suicidio. Ercolini ha argumentado en un fallo de 656 páginas que «la muerte de Nisman no obedeció a un suicidio», sino que se trató de «un homicidio simple» del que ha responsabilizado a Diego Lagomarsino, un técnico informático que asesoraba al fiscal.

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Lagomarsino ha confesado ser el dueño del arma con la que se efectuó el disparo que acabó con la vida de Nisman. Sin embargo, defiende que el investigador se la pidió prestada un día antes de que fuera hallado muerto y que no la usó en su contra. Ercolini acoge parcialmente esta versión porque no ha quedado probado que Lagomarsino disparara contra Nisman, acción que atribuye a «autores desconocidos», si bien considera que su participación fue clave, por lo que le imputa como «partícipe necesario».

El juez federal no ha pedido su ingreso en prisión provisional pero le ha prohibido salir del país y ha ordenado que lleve una tobillera electrónica para tenerle localizado en todo momento. Además, ha dictado un embargo de 15 millones de pesos (unos 690.000 euros). Ercolini también ha procesado a los cuatro escoltas de Nisman –los policías federales Rubén Benítez, Armando Niz, Néstor Durán y Luis Miño– por un delito de «incumplimiento del deber», al considerar que descuidaron la protección al fiscal. También les ha prohibido abandonar Argentina y les ha embargado bienes por distinto valor.

Lagomarsino, que conoció la resolución judicial mientras ofrecía una entrevista a un medio argentino, aseguró que el juez federal ha cometido una «inmensa injusticia».