Hablan los expertos

Las tres técnicas de masaje que ayudan a mejorar la papada según una experta

Aunque no existen soluciones milagro, ciertos gestos pueden ayudar a mejorar la apariencia de la papada. Una experta en dermofarmacia explica cuáles merecen realmente la pena

Las tres técnicas de masaje que ayudan a mejorar la papada según una experta.
Las tres técnicas de masaje que ayudan a mejorar la papada según una experta.Gtres

La papada es una de esas preocupaciones beauty de las que pocas veces se habla abiertamente, pero que muchas mujeres observan con detenimiento frente al espejo. A menudo aparece de forma gradual: primero como una ligera pérdida de definición en la mandíbula y, poco a poco, como una zona bajo el mentón que parece menos firme. Factores como la genética, el paso del tiempo, la pérdida de elasticidad o incluso la postura influyen en su aparición, pero también hay pequeños gestos cotidianos que pueden ayudar a mejorar su aspecto.

Aunque ningún masaje sustituye a los tratamientos médico-estéticos, sí existen técnicas manuales que pueden contribuir a trabajar el cuello y el óvalo facial para que la piel se vea más tonificada. Con constancia y una buena técnica, estos movimientos pueden favorecer la circulación, estimular el drenaje y mejorar visualmente la firmeza de la zona. Para entender qué gestos merecen realmente la pena, hablamos con Amanda Isabel Gonçalves, experta en dermofarmacia de Planet Skin, que explica cómo integrar estos masajes en la rutina de cuidado facial.

Las tres técnicas de masaje que ayudan a mejorar la papada

Antes de empezar, la experta recuerda una regla básica: nunca se debe masajear la piel en seco. Lo ideal es aprovechar el momento de aplicar la crema o el sérum para facilitar el deslizamiento de las manos y evitar fricción. Además, la presión debe ser firme, pero nunca dolorosa, repitiendo cada gesto varias veces y manteniendo siempre movimientos ascendentes.

El gesto bajo el mentón

El primer movimiento se centra en la zona situada justo bajo la barbilla, donde muchas personas notan acumulación o flacidez. Para realizarlo, se colocan ambos pulgares en el hueco bajo el mentón y se realizan movimientos suaves hacia atrás, en dirección a la tráquea. El objetivo no es arrastrar la piel, sino trabajar el tejido con una presión controlada que estimule la zona. Es un gesto sencillo, fácil de integrar en la rutina diaria y especialmente recomendable para quienes comienzan a trabajar esta área.

El masaje que define la mandíbula

El segundo paso se centra en el contorno mandibular, una de las áreas clave cuando hablamos de papada. La técnica consiste en entrelazar los dedos índice y medio, sujetar suavemente la barbilla entre ellos y deslizar los dedos hacia arriba siguiendo la línea de la mandíbula hasta la oreja. Este gesto ayuda a elevar visualmente la zona y aporta una sensación inmediata de mayor definición en el rostro.

Gua sha y cuello para completar el masaje

Para quienes quieren ir un paso más allá, la gua sha puede ser una gran aliada. Según Amanda Isabel Gonçalves, esta herramienta permite trabajar también el cuello, una zona que suele descuidarse y que influye directamente en cómo se percibe la papada. La técnica consiste en colocar la parte curva de la herramienta en la base del cuello y deslizarla lentamente hacia arriba hasta llegar a la barbilla. Después se realizan movimientos de drenaje desde debajo de la mandíbula hacia los ganglios linfáticos.

Los productos que pueden ayudarte a mejorar la apariencia de la papada

Además del masaje, contar con productos específicos para hidratar y trabajar la firmeza del cuello y del óvalo facial puede potenciar los resultados. Una rutina que combine hidratación, activos reafirmantes y herramientas de masaje ayuda a que la piel se vea más elástica y cuidada con el tiempo. Estos son algunos de los productos recomendados por la experta.

Id face fit minus ampoule, de Id placosmetics (37,90 euros)

Id face fit minus ampoule.
Id face fit minus ampoule.id placosmetics

Esta ampolla facial está formulada para ayudar a reducir la apariencia del doble mentón y mejorar la firmeza del óvalo facial. Contiene desoxicolato de sodio y colágeno, dos ingredientes orientados a trabajar la elasticidad de la piel, y puede aplicarse dos veces al día en las zonas que necesitan mayor firmeza.

Exosome PDRN lift cream, de MaxClinic (34,90 euros)

Exosome PDRN lift cream.
Exosome PDRN lift cream.Max Clinic

Se trata de una crema antiedad con textura cremosa y fácil absorción pensada para mejorar la elasticidad y la calidad de la piel. Su fórmula combina exosomas, PDRN y activos reafirmantes que ayudan a trabajar la flacidez. Además, incorpora una herramienta gua sha que facilita la aplicación mediante masaje.

Face fit minus band v2, de Id Placosmetics (4,50 euros)

Face fit minus band v2.
Face fit minus band v2.Id Placosmetics

Esta mascarilla de hidrogel con efecto tensor está diseñada para reafirmar el óvalo facial y mejorar la apariencia de la papada. Su tejido elástico favorece el ajuste sobre la piel y ayuda a estimular el drenaje linfático, por lo que puede utilizarse como refuerzo puntual dentro de una rutina enfocada en esta zona.

Super neck cream, de Arocell (29,90 euros)

Super neck cream.
Super neck cream.Arocell

El cuello es una de las áreas donde antes se percibe la pérdida de elasticidad, y esta crema está pensada específicamente para tratarla. Con una textura ligera y de rápida absorción, ayuda a hidratar, iluminar y mejorar la firmeza de la piel.

Gua Sha, de Muldream (8,90 euros)

Gua sha.
Gua sha.Muldream

Más que un cosmético, es una herramienta que potencia los efectos del masaje facial. Su diseño ergonómico permite trabajar rostro, cuello y hombros, estimulando la circulación y favoreciendo el drenaje.

El hábito que más puede marcar la diferencia

Si hay un gesto sencillo que puede ayudar a mejorar visiblemente el aspecto de la papada con el tiempo, es prestar atención al cuello dentro de la rutina diaria de skincare. Muchas personas aplican sérums y cremas solo en el rostro, olvidando que el cuello es una de las zonas donde antes se manifiesta la pérdida de elasticidad.

Por eso, más que buscar un gesto puntual, merece la pena apostar por una rutina coherente: masaje suave, hidratación diaria, buena postura y constancia. Son pequeños hábitos que, mantenidos en el tiempo, ayudan a que el cuello y el óvalo facial se vean más firmes, equilibrados y cuidados.