Cañamero y Gordillo plantan al TSJA en un «juicio contra el SAT»

Sólo declaran tres de los 54 procesados por Las Turquillas

Diego Cañamero y Juan Manuel Sánchez Gordillo, rodeados de simpatizantes del SAT, ayer en Granada
Diego Cañamero y Juan Manuel Sánchez Gordillo, rodeados de simpatizantes del SAT, ayer en Granada

SEVILLA- El secretario general del Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT), Diego Cañamero, se lo había adelantado a LA RAZÓN, convertirían el 11 de noviembre en una «jornada reivindicativa» en Granada. Lo cumplieron. ¿Por qué esa fecha y por qué esa capital andaluza? En ella se encuentra la sede del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), donde ayer arrancó el juicio por la ocupación de la finca Las Turquillas, situada en Osuna (Sevilla) y propiedad del Ministerio de Defensa, el verano de 2012.

En la causa están imputados, además del propio Cañamero, el diputado de IULV-CA y alcalde de Marinaleda (Sevilla), Juan Manuel Sánchez Gordillo, y otras 52 personas vinculadas al sindicato de activistas jornaleros.

El secretario general del SAT, quien se enfrenta, como Sánchez Gordillo, a una petición fiscal de siete meses de cárcel por desobediencia grave, anunció también a este diario que no iba a entrar en las instalaciones del Alto Tribunal andaluz y dejó abierta la posibilidad de que el diputado de IU sí lo hiciera. No fue así. Ninguno tenía la obligación legal de acudir al juicio al no superar las solicitudes de pena los dos años de cárcel, así es que permanecieron en la plaza Nueva, antesala urbana de la Real Chancillería, rodeados de varios centenares de simpatizantes y militantes del SAT pertrechados con pancartas y banderas. Allí subrayaron el carácter «político» del proceso judicial y la existencia de una «consigna de los fiscales de represión» a un sindicato «rebelde» que «no se calla». De hecho, sólo se personaron en la sala de vistas tres de los 54 procesados.

Con todo, Sánchez Gordillo expresó su confianza en que tanto él como sus compañeros de consignas resulten absueltos, dado que «en ningún momento» se produjeron los delitos de los que se les acusa, al tratar de una «ocupación simbólica pacífica», según explicaron fuentes del sindicato. Las mismas que añaden: «Nos marchamos sin oponer resistencia alguna tras llegar una orden de desalojo, después de permanecer en la finca 18 días».

En ese sentido, el diputado andaluz también destacó que «nunca» accedieron a la zona militar de la finca ni tuvieron problemas con los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado. Desde esa óptica, tildaron de «barbaridad» la petición de penas tanto de la Fiscalía como de la Abogacía del Estado.

Mientras en el exterior se sucedían las acusaciones de opresión, en el interior del TSJA uno de los acusados, el concejal de Osuna José Rodríguez, admitió que llevaron a cabo la incursión veraniega en Las Turquillas sin autorización. Si bien, negó que forzaran candados para entrar o causaran daños. Sobre el papel de Sánchez Gordillo, declaró que éste no se mantuvo en la finca todo el tiempo que duró la «toma» jornalera, sino que «iba y venía».

Ya por la tarde, y acompañados de «representantes sindicales de toda España», realizaron una manifestación que arrancó en plaza Nueva y terminó en la Subdelegación del Gobierno. Hoy volverán a ausentarse de la segunda sesión del juicio. Camino del pabellón cubierto que les había cedido el Ayuntamiento de Peligros, gobernado por IU, para que pasaran la noche, Cañamero insistía: «Es un juicio contra nuestro movimiento y sólo matamos las malas hierbas de Las Turquillas».