Espadas pone fin a la austeridad

El alcalde hispalense gastará 50.000 euros en seis días de cátering para las recepciones en la caseta municipal

La portada de la Feria de Abril conmemora la celebración de la Expo’92 hace 25 años
La portada de la Feria de Abril conmemora la celebración de la Expo’92 hace 25 años

El alcalde de Sevilla, Juan Espadas, ha puesto fin a la austeridad que marcaron los años de gobierno de Juan Ignacio Zoido, al menos en lo que a la Feria de Abril se refiere. El Servicio de Fiestas Mayores ha sacado a licitación un contrato por valor de 49.335 euros, iva incluido, para la prestación del servicio de restauración durante las recepciones protocolarias en la caseta municipal.

El hoy ministro de Interior decidió en 2012, siendo primer edil, anular con motivo de la crisis todas las recepciones que tradicionalmente se celebraban en el Real. El impacto de la medida, englobado en un plan de ajuste, resultaba limitado desde el punto de vista económico, pero el equipo de gobierno ofrecía una imagen de sacrificio necesaria en un contexto generalizado de recortes. De hecho, en 2013 las comidas en las recepciones de las casetas de los distritos fueron destinadas a los comedores sociales. La medida permaneció vigente dos años, hasta que el Ayuntamiento alcanzó un acuerdo en 2014 con la Asociación de Hosteleros, que cubría a coste cero cuatro recepciones de martes a viernes.

El pasado año, Espadas ya recuperó el ritual previo a la estancia del PP en el Consistorio. De hecho, la actividad de la caseta municipal fue abundante, con aforos superiores en algún caso al número de invitados inicialmente previstos.

En este 2017, el Ayuntamiento ha fijado que las recepciones tengan lugar de domingo a viernes, dos por día. Los invitados del alcalde a lo largo de la semana –la Feria se amplía este año– se aproximarán a los 1.950, según el pliego de prescripciones técnicas.

En el mismo se especifican algunos de los productos que «al menos» integrarán el servicio de cátering: aceitunas gordales, frutos secos, canapés, jamón ibérico, caña de lomo, queso viejo de oveja o cabra, tortilla de patatas, carne mechada, pescado frito, cazuelitas de guisos o pastelitos; y respecto a la bebida, «sin limite» durante dos horas de duración, cerveza, refrescos, zumos, tinto de verano, «primeras marcas» de manzanilla y fino, rebujito, vino blanco y vino tinto. Cada recepción para 175 o 150 invitados tendrá un coste de unos 4.000 euros para las arcas municipales. Se supone que la Feria abre muchas vías de negocio...