Literatura

La Feria del Libro reclama «más lectura y menos incultura» en su epílogo

La cita sevillana aglutina más de 500 actividades y firmas organizadas por unas 85 entidades, entre ellas, la Fundación José Manuel Lara

La periodista Vanesa Proaño
La periodista Vanesa Proaño

La Feria del Libro de Sevilla cerró su edición de 2017 con una manifestación lectora, en la que participaron centenares de personas en pie con los libros en alto para reivindicar el poder de transformación social de la lectura y el papel de un gremio azotado por una doble crisis, económica y cultural, y en pleno proceso de adaptación a las nuevas tecnologías. Libreros, editoriales, escritores, administraciones públicas, medios y lectores se unieron en la Plaza Nueva de la capital, escenario central del evento, para poner en valor la importancia de las letras. Convocada bajo el lema «Con los libros siempre» y animada por la actriz Inma Pinilla, durante la concentración se lanzaron consignas como «Más lectura, menos incultura» o «No nos mires, ponte a leer». Tras la lectura del manifiesto al que se adhirieron 43 entidades y numerosos particulares, se guardó un minuto de lectura silenciosa para dar visibilidad al acto de leer.

Así arrancó el principio del fin de la Feria del Libro, con una programación en la que han participado más de 17.000 personas en algunos de los más de 200 actos y 300 firmas programadas. En lo que respecta a las ventas, las estimación es que se han alcanzado niveles ligeramente superiores a la edición anterior, teniendo en cuenta además la coincidencia con el final del mes y que este año no hubo ningún festivo. Al margen de las cifras, la organización mostró su satisfacción por el cada vez mejor funcionamiento del modelo abierto, integrador y activo, «que no sólo está consolidado sino que es, desde hace tiempo, un referente para otras ciudades». «Hemos construido entre todos una Feria que responde a las necesidades y objetivos del sector y que también interesa al público», aseguró el director de la cita, Javier López, que este año se despidió con la tranquilidad de saber que deja un equipo con experiencia «y con ideas nuevas y ganas de trabajar para que el evento siga creciendo y mejorando».

La calidad y variedad de la programación es una prueba del respaldo a este modelo, que promueve la participación y la colaboración de más de 85 instituciones, miembros del sector editorial, entidades y colectivos distintos. Destaca el papel desempeñado por el Ayuntamiento a través del ICAS y la Delegación de Educación, Participación Ciudadana y Edificios Municipales; la Conse-jería de Cultura a través del Centro Andaluz de las Letras; la Fundación Cajasol; el Área de Cultura de la Diputación; el Centro de Estudios Andaluces; el Centro de Iniciativas Culturales (Cicus) de la Universidad de Sevilla; y la UNIA. Asimismo, resulta básica la colaboración de grandes editoriales, especialmente del Grupo Anaya y la Fundación José Manuel Lara, a las que se suman grandes grupos como Penguin Random House, así como editoriales independientes, algunas que participaron por primera vez como Athenaica y El Paseo. También destacó el papel de librerías, tanto de las ya clásicas como de las más recientes o las que se estrenan: Botica de lectores, El cuartito y Padilla. Además de la mayor interacción entre los miembros del sector, la Feria mejoró sus sinergias con otros agentes y colectivos culturales y sociales como la Bienal de Flamenco, la Feria Internacional del Títere, Iniciativa Sevilla Abierta, la Asociación Ocnos de Amigos de la Biblioteca Pública de Sevilla, Colectivo de Escritores Per Se, Asociación Juan Bernabé, Asociación Muac o la Asociación Noches del Baratillo.

El recuerdo a la Expo’ 92 y homenajes como el dedicado a Miguel Hernández han marcado una Feria del Libro en Sevilla que, sin embargo, trascendió por las redes sociales de forma viral gracias a la discreta presencia del actor británico Jude Law, que fue sorprendido asistiendo al recital poético de Fernando Mansilla.

“VISIBILIDAD PARA UN COLECTIVO EN LA SOMBRA”

La asociación Mácula Retina organizó una charla sobre el derecho a la lectura de las personas con discapacidad visual en el marco de la Feria del Libro de Sevilla. La periodista Vanesa Proaño ha recopilado hasta treinta nombres relevantes –de Borges a Paul Newman, pasando por Johnny Deep– con un denominador común: comparten alguna dificultad en la vista. Proaño los enumeró ayer en la Pérgola de la Feria del Libro para «dar visibilidad a un colectivo que está en la sombra». Proaño participó en la mesa redonda «El derecho a la lectura para las personas con discapacidad visual», organizada por la asociación Mácula-Retina. También aportaron sus opiniones Ignacio Montero, presidente de la Sociedad Andaluza de Oftalmología; y Juan Manuel Flores, delegado municipal de Bienestar Social. María José Collado recitó poemas de Borges y John Milton. Actualmente, hay 285 millones de personas anónimas, según la Organización Mundial de la Salud, con algún tipo de discapacidad visual.