Muere atrapada por el ascensor de un hospital sevillano justo después de dar a luz

La consejera de Salud, durante su comparecencia en el hospital de Valme
La consejera de Salud, durante su comparecencia en el hospital de Valme

Un fallo en las puertas del Valme dejó aprisionada a la mujer, de 26 años y con tres hijos, cuando era trasladada a otra planta

Una mujer, Rocío C., falleció ayer al ser seccionada por un ascensor del hospital sevillano de Valme cuando era trasladada en una camilla de una planta a otra. La víctima, de 26 años, acababa de salir del paritorio tras practicársele una cesárea, según precisaron a Efe fuentes de la investigación. Por su parte, el bebé fue trasladado al Hospital Infantil del Virgen del Rocío para atenderlo de los problemas respiratorios que presentaba. La víctima, residente en Los Montecillos de Dos Hermanas, era madre de otras dos niñas de 3 y 4 años. Su familia es de Málaga.

Fuentes del Servicio Coordinado de Emergencias 112 Andalucía explicaron a Europa Press que sobre las 14:35 horas recibieron la llamada de un particular diciendo que a una mujer se le había quedado la cabeza atrapada en un ascensor. Según el relato de los familiares de la víctima, las puertas se abrieron y cerraron en dos ocasiones cuando el celador introdujo la camilla, que debía subir de la segunda a la tercera planta. Cuando éste iba a cambiarla de elevador, arrancó, escuchando la familia en la planta de arriba un golpe. La víctima habría quedado con los pies colgando unas dos horas, hasta que los bomberos pudieron sacar el cuerpo. Al lugar del suceso se desplazaron también Policía Nacional y Local de Sevilla, mientras que los médicos de guardia acudieron inmediatamente al punto del siniestro, sin que pudieran salvar la vida de la joven.

La consejera de Salud, Marina Álvarez, compareció por la tarde en el mismo centro hospitalario y anunció que la Junta ha abierto una investigación para esclarecer lo ocurrido. No obstante, aseguró que el ascensor “había pasado todos los controles y cumplía con la reglamentación”, habiendo superado la última revisión el pasado 12 de agosto.

Álvarez lamentó el “rápido, inusual y trágico” accidente y precisó que la gerente del hospital, Silvia Calzón, se había reunido ya con la empresa mantenedora. Calzón también estuvo con la familia de la joven fallecida, a la que se le está prestando asistencia psicológica, al igual que el celador que transportaba a la joven.

El cuñado de la víctima, David Gaspar, indicó a Europa Press que por el momento no se sabe cuándo podrá ser el entierro de la joven, ya que “aún le tienen que terminar las pruebas forenses”, aunque previsiblemente las pruebas podrán terminar en la mañana del lunes “y entonces nos dejarán su cuerpo para poder velarlo”.

Gaspar señaló que su hermano, marido de la víctima, está “destrozado”, al igual que toda la familia, que se encuentra “consternadísima”. “Es increíble, aún no nos los creemos”, lamentó.

Este familiar ha apuntado que “pedirán responsabilidades” por lo ocurrido y no descartan presentar denuncias, “pues no podemos perder la vida por un ascensor”.

“Algo habrá que hacer, esto no puede quedar impune”, insistió.