Carnero aplaude la apuesta de los agricultores vallisoletanos por los cultivos alternativos

Visita una plantación de nogales y una instalación envasadora de nueces

El presidente de la Diputación de Valladolid, Jesús Julio Carnero, observa el estado de las plantaciones de nogales junto a varios agricultores / Dip. Valladolid
El presidente de la Diputación de Valladolid, Jesús Julio Carnero, observa el estado de las plantaciones de nogales junto a varios agricultores / Dip. Valladolid

El presidente de la Diputación de Valladolid, Jesús Julio Carnero, aplaudió el emprendimiento de los agricultores de los pueblos de Valladolid que han apostado por los cultivos alternativos, durante una visita a una plantación de nogales y una instalación envasadora y almacenadora de nueces, que se encuentran ubicadas en los términos municipales de Bocos de Duero y de Curiel de Duero.

Una explotación, dijo, que «cuenta con muchas posibilidades de suponer una mejora en la rentabilidad de sus tierras agrarias». En este sentido, recordó que «la Diputación de Valladolid viene firmando en los últimos años una serie de convenios con el INEA para avanzar en el estudio de las posibilidades de diferentes cultivos alternativos y, precisamente, los nogales son un de los diez cultivos propuestos por los investigadores».

Carnero destacó que desde la institución vallisoletana creemos que, para garantizar el futuro de nuestro mundo rural, es imprescindible contribuir a seguir haciendo atractiva la actividad agrícola apostando por nuevos cultivos e incidiendo para ello en factores importantes como la rentabilidad, la creatividad, la tecnología y la innovación».

En este sentido, recordó, además de los sucesivos convenios con el INEA para seguir avanzando en esta materia, el desarrollo de diversos cultivos experimentales en Matallana, como el pistacho o el almendro, y la realización de varias jornadas de formación para jóvenes agricultores que se han venido desarrollando desde la institución provincial, y que tendrán su continuidad próximamente con un nuevo encuentro formativo en La Santa Espina.

Ambas localidades vallisoletanas albergan una extensión alrededor de 100 hectáreas de nogales, que se ampliarán en breve con 60 hectáreas más.