Los rectores piden apoyo a investigadores y soluciones para no tener que «vivir al día»

Hernández Ruipérez y Murillo critican la alta incertidumbre de la universidad

Un escenario complicado es el que se vislumbra para las universidades públicas de Castilla y León a tenor de las declaraciones de los rectores de Salamnca, Daniel Hernández Ruipérez, y el de Burgos, Alfonso Murillo Villar, a este periódico. «La universidad española en la actualidad vive en estado de permanente incertidumbre», aclara Murillo, que lamenta que en estos momentos no se pueda hacer «ninguna proyección ni a medio ni a largo plazo porque lo que hoy programas, mañana es inviable. Se han tomado decisiones sin garantía de futuro. Prácticamente se tiene que vivir al día».

Algo que comparte Hernández Ruipérez al afirmar que «estamos inmersos en una realidad con unos niveles de incertidumbre muy elevados que dificultan la gestión a medio plazo». Eso sí, corrobora que la institución educativa salmantina goza de buena salud económica e institucional.

Y aunque el panorama es poco halagüeño, ambos lo tienen claro, por el bien de la educación se deben dar pasos adelantes. En este sentido, el rector salmantino, reclama a Gobierno y Junta una postura de apoyo «decidido» a la Educación, la I+D y a la consolidación de los jóvenes investigadores, ya «que de ellos depende el futuro de las generaciones venideras y el necesario cambio de sistema productivo que necesitamos para salir de la crisis.

Por su parte, el rector burgalés, reclama un «pacto de Estado relativo a un modelo educativo», que «apuesten todos por él, y que den tiempo para obtener resultados. Seguro que así a todos nos iría mejor».

En cuanto a los objetivos para este año, Hernández Ruipérez envida por desarrollar un programa de apoyo a la investigación y al mantenimiento del personal, fundamentalmente del profesorado en formación en la USAL, con el objeto de paliar los efectos negativos de las medidas de recorte. También se seguirá trabajando en Salamanca en proyectos como el Campus de Excelencia, «que está contribuyendo a dinamizar el Español y las Biociencias», a la vez que potenciar la presencia internacional en redes de trabajo «que nos permitan mejorar en la investigación y captar fondos».

«Tal vez sea un atrevimiento, pero en principio casi me conformo con que la situación no empeore», indica Murillo respecto a sus deseos para este año para la Universidad de Burgos.

«Si nadie lo remedia tendremos que hacer frente a parte de la retribución del personal con nuestros propios ingresos, lo que pone en riesgo el desarrollo normal de la actividad docente. Se va a resentir la investigación y por consiguiente la transferencia de conocimiento», apuntó.

Nuevos proyectos

En la Universidad de Salamanca se quiere inaugurar este año el Edificio de I+D de la Calle Espejo y que las Franquicias del Español sean una realidad que puedan contribuir a extender a nivel mundial la imagen de marca de la Universidad e Salamanca.

Por su parte, la Universidad de Burgos, además de continuar con el proceso de cualificación del profesorado y desarrollar el plan de promoción del personal de administración y servicios, se trabajará en concluir las infraestructuras comenzadas, especialmente el Centro de Investigación en Biotecnología Alimentaria y ejecutar un gran centro deportivo en la capital.

Una subida de tasas del 41,9%

Castilla y León ha sido la tercera comunidad española donde más subieron las tasas universitarias en el presente curso, con un incremento del 41,9 por ciento, según datos presentados por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. Sólo Cataluña y Canarias se sitúan por delante de la comunidad castellano y leonesa. Un crédito de grado subió desde los 16,07 euros el pasado curso hasta los 22, 79 en este.