ERC clama ante el pacto JxCat-PSC en la Diputación: «Las cosas no serán iguales»

Iceta defiende la «legitimidad» del acuerdo por la «estabilidad y el respeto institucional». Núria Marín se perfila como presidenta.

Iceta defiende la «legitimidad» del acuerdo por la «estabilidad y el respeto institucional». Núria Marín se perfila como presidenta.

La Diputación de Barcelona se ha convertido en el nuevo campo de batalla entre republicanos y postconvergentes. El pacto de Junts per Catalunya y el PSC para gobernar juntos –con la presidencia para los socialistas– ha puesto patas arriba el tablero político y ha enervado a Esquerra, que ve cómo se puede quedar sin dos plazas que daba por seguras tras el 26-M (la Diputación, además del Ayuntamiento de Barcelona). «Estamos decepcionados y sorprendidos, la confianza queda tocada», advierten desde ERC a sus socios de JxCat en el Govern tras hacerse público el acuerdo con el PSC.

De hecho, el cruce de reproches entre republicanos y postconvergentes ha sido continuo desde la noche del viernes, cuando se confirmó el pacto «de la sociovergencia», como aseguran en ERC. Sin disimulo, a la luz de Twitter y de los medios de comunicación, destacados dirigentes de ambos partidos han intercambiado mensajes subidos de tono y acusaciones directas evidenciando la crisis interna del independentismo, ya imposible de disimular.

«Es una jugada, yo no la calificaré de maestra, pero si una jugada triste que no tiene en cuenta el futuro del país», lanzó ayer el vicepresidente en funciones de la Diputación de Barcelona, Dionís Guiteras (ERC). El dirigente, además, explicó su versión de la historia con el fin de desmontar la tesis de Junts per Catalunya: argumentó que ERC, JxCat y TotxTerrassa (TxT) sumaban un diputado más que el acuerdo entre JxCat y los socialistas, y aseguró que los «comunes» no habían «descartado nada», sobre el posible veto de la formación morada a un acuerdo donde estuvieran los postconvergentes.

«Las cosas no seguirán igual», advirtió Guiteras sobre la confianza entre republicanos y postconvergentes pese a que intentó desmarcarla del Govern. «Somos un partido serio que miramos más allá del corto plazo, nuestro objetivo final es la República, el fin de la represión y el apoyo a los exiliados», aseguró el dirigente republicano recordando que «aún hay tiempo» para negociar «hasta el jueves», cuando se constituye el pleno de la Diputación.

Un discurso sensiblemente más moderado que el del jefe de filas de ERC en el Parlament, Sergi Sabrià, quien advirtió en declaraciones a «El Periódico de Catalunya» que «el acuerdo con el 155 rompe la confianza» en el seno del Ejecutivo que preside Quim Torra.

«Ningún pacto, ni en Sant Cugat, dio la alcadía al 155», repiten desde Esquerra haciendo referencia a su pacto con la CUP y el propio PSC para descabalgar a Junts per Catalunya de su feudo más preciado, eso sí, con la alcaldía para los republicanos.

Por su parte, el diputado de ERC en el Congreso Gabriel Rufián ha criticado este sábado a JxCat y se ha preguntado si actuaría de igual manera para dar a los socialistas la presidencia de la Generalitat. En su cuenta de Twitter, Rufián ha asegurado que “el problema no es solo darle la presidencia de la 3ª institución del país al PSC para evitar que la tenga ERC; el problema es si también lo harán con la 1ª”.

“Cuando el amo te invita a dar una vuelta en coche, o es para que te sientes al lado o es para que se lo limpies. Ya basta”, ha añadido.

«Los dos principales partidos soberanistas del país somos conscientes de que tenemos que avanzar juntos», defendió el líder del Pdecat, David Bonvehí, quien explicó la alianza de gobierno con los socialistas de la siguiente forma: «Entiendo que ERC se pregunte por qué hemos hecho este pacto, pero la respuesta es clara: nosotros dos no sumábamos y debíamos buscar otros partidos».

El tercer actor implicado, el PSC, defendió la legitimidad de la alianza. «Contra los bloques, transversalidad; contra el bloqueo, gobiernos estables; contra el sectarismo, respeto institucional», aseguró en el consejo nacional de los socialistas celebrado en Barcelona.

En este sentido, todo apunta a que mañana lunes los socialistas ratificarán la candidatura de Núria Marín (alcaldesa de L'Hospitalet) como presidenta del organismo supramunicipal. De culminarse el acuerdo esta semana, el PSC sería con diferencia la fuerza dominante en la influyente área metropolitana.

Con todo, la Diputación de Barcelona se ha convertido en la nueva joya de la corona: se trata de la tercera institución de Cataluña, con un presupuesto que ronda los mil millones de euros, unas condiciones económicas favorables y una alta capacidad de ejecución. El resultado final de esta partida, el jueves.