Repuntan los pandilleros latinos

La presión policial había hecho mella en las bandas latinas en los últimos años
La presión policial había hecho mella en las bandas latinas en los últimos años

El fenómeno de las bandas latinas parecía que iba en retroceso en Barcelona, pero un suceso ocurrido esta semana en la ciudad ha cambiado la situación. Los Mossos d'Esquadra detuvieron el martes a siete personas, una de ellas menor, por haber participado presuntamente en en una pelea multitudinaria el 24 de agosto, en unas pistas de baloncesto.

En 2011 se cifró en unos 4.500 los jóvenes pertenecientes a las diferentes bandas latinas con presencia en el área metropilitana. En los dos últimos años la conflictividad había bajado, y seguramente también el número de miembros de estos grupos, pero la citada reyerta masiva ha hecho reaparecer este tipo de violencia.

Lucha por el territorio

El masivo enfrentamiento tuvo lugar aproximadamente a las 23.45 horas del martes. Según señaló la Policía Autonómica, la reyerta fue planeada por una treintena de personas, que atacaron con armas blancas a un segundo grupo con la intención de defender lo que ellos consideran su territorio, un tipo de disputa muy habitual entre las bandas latinas.

Según aseguraron fuentes cercanas a la investigación, el grupo de agresores pertenecen a la banda de los Mara Salvatrucha 13, mientras que el otro bando serían Latin Kings. Los jóvenes atacados en esta pelea intentaron refugiarse en un bar cercano, pero los agresores los localizaron y comenzaron a lanzarles sillas. A consecuencia de ello, un miembro de la banda atacada tuvo que ser hospitalizado durante dos horas.

Los Mossos pudieron recuperar las armas utilizadas durante el enfrentamiento por los detenidos. Los adultos arrestados tienen entre 18 y 29 años. Para culminar la operación, los agentes de la Policía Autonómica tuvieron que registrar domicilios particulares en Barcelona y Montcada i Reixach.

La Policía Autonómica señaló que no se descartan más detenciones relacionadas con esta pelea, debido al gran número de participantes en la misma. Además, existe una denuncia previa sobre el grupo agresor, presentada por un ex miembro. Concretamente, aseguró ante los Mossos que había sido amenazado y atacado cuando había intentado desvincularse de la banda. Precisamente las agresiones practicadas contra los jóvenes que quieren abandonar estos grupos han proliferado en los últimos años, pese al citado periodo de falta de conflictividad.

Las últimas detenciones derivadas de la reyerta masiva puede marcar un cambio en la tendencia de los últimos meses. No se ha bía registrado este verano ningún incidente relacionado con bandas latinas, y fuentes municipales y policiales aseguraron recientemente que este fenómeno estaba en retroceso.

Otro factor que podía fortalecer este supuesto declive era los efectos de la crisis económica, que ha forzado a numerosos jóvenes a regresar a sus países de origen. No obstante, los Mossos no bajaron la guardia porque son conscientes de que las bandas no habían desaparecido, ni mucho menos. Además, si hace diez años las únicas bandas con presencia en Barcelona eran los Latin Kings y los Ñetas, ahora la situación se ha diversificado. Han aparecido los Mara Salvatrucha 13 –actualmente considerados los más violentos en los países centroamericanos– , los Trinitarios y los Black Panthers, entre otros. El tráfico de drogas y las luchas por el territorio siguen marcando su agenda.